Usos y costumbres del verano

La resaca

Inevitable compañera del verano, se presenta con plumaje grisáceo, pico tuerto, y huevos de gran tamaño, después de alguna noche de juerga. En la noche de fiesta es visitante ilustre, la resaca es primo pesado que se instala en casa a la hora de la siesta, que ya no eres capaz de echarlo ni cambiándole el botellín de cerveza por un agua con gas. Sin embargo, hay algo ilustre en la resaca. En lo que representa. Es el amanecer intenso de la frívola madrugada. La densa realidad del planeta colgando de laspestañas,queanocheflotaban livianas. El sabor dulzón de las 17 penúltimas, convertido en compe- tencia del café y el bizcocho. El beso en la mejilla, que ya no es de la resplandeciente reina de la noche, sino de la oscura ofuscación del pensamiento, ataviado el sujeto sólo con unos calzoncillos, embotada la mente frente a la nevera abierta: “¿qué coño venía yo a buscar?”.

SÍNTOMAS INTERNOS

Dolor. Arrepentimiento. Desazón. Picores. Sed. Hambre. Falta de apetito. Más hambre. Huelga y pique- tes en las inmediaciones del hígado. Más sed. Toda la sed del mundo.

SÍNTOMAS EXTERNOS

¿Quién ha colgado mis pantalones de la lámpara? ¿Qué hago en cama abrazado al cactus de la escalera? ¿Qué hace el cargador del móvil enchufado al cargador del tablet? ¿Quién ha sacado al jardín el mueble bar del salón? ¿Por qué el microondas está encendido y sumergido en la bañera?

RESPUESTA INMEDIATA

Detectada la resaca, el sentido común recupera su lugar y exclama: ¡ay! Posteriormente se da media vuelta, agotado por el esfuerzo, y sigue durmiendo.

REACTIVAR LA COGORZA

Bajo los efectos de un gran resacón, lo principal es no agitarse mucho. Es más: sabes que has bebido demasiado la noche anterior si, al levantarte, después de dar tres potentes saltos y hacer la croqueta sobre la cama, vuelves a estar completamente borracho.

Mi amigo Kiko Méndez- Monasterio, experto en casi todo lo que tiene que ver con literatura y resacas –que es lo mismo-, ha desarrollado durante años la Teoría de la Reactivación de la Cogorza (TRC). Según el autor, tras una ingesta salvaje de copas la noche anterior y bajo los efectos de una monumental resa- ca, es posible reactivar la curda en el punto en el que la dejaste anoche con la única ayuda de una caña. Con dos cervezas la cogorza se reactiva al nivel 2 de alerta. Y con dos cañas y una copa estás preparado para comenzar otra noche de juerga, y burlar así la resaca mediante el viejo método del reenganche.

Si bien el Dr. Méndez-Monasterio ha descubierto la pólvora con su TRC, ha olvidado en su indagación decir algo acerca de la posibilidad de doblar la servilleta por infarto o ahogamiento tras echar mano de este método durante cuatro noches consecutivas. No obstante, me consta que el autor nunca ha dejado de realizar trabajo de campo para ampliar sus investigaciones, así que tal vez nos sorprenda pronto declamando solemnemente la esperada segunda parte de la TRC. Entonces, brindaremos por ello.

LA HIDRATACIÓN

Según mis doctores de cabecera, la resaca tiene que ver con la falta de no sé qué cosas en la sangre y el  exceso de no se cuántos en tu cuer- po. Sea como sea, la cuestión es que hay que hidratarse desde primera hora del día para llevarla mejor. Mi consejo es que elimines la mantequilla y la mermelada y lo cambies por crema hidratante. Tiene además la ventaja de que te deja suavísima la piel por dentro del cuerpo. Y qué decir de la lengua, que pasará de estar pastosa a volverse ágil como una liebre. En verano se envían muchas postales. Con la ingesta de un solo frasco de leche hidratante, podrás pegar con la lengua hasta quince sellos por minuto. Mi récord está en tres botes de leche de hidratante. Y sin pegar sello.

BAJAR EL VOLUMEN DEL MUNDO

El gran sueño de todo hombre con resaca es disponer de un mando que permita bajar el volumen del mundo entero. La resaca sirve para darnos cuenta de lo odiosamente ruidoso que es todo. El ruido de los coches, esas motos que se cuelan por todas partes y recorren tu casa ventana a ventana-¿por qué no dejará de acelerar ese idiota y cambiará de marcha?-, el golpeteo de los platos, el tipo que cuenta a gritos una historia en una terraza, los ladridos del perro, y el volumen de la televisión.

Sólo hay un sonido que resulta agradable al tipo que está de resaca y es la música. Ponla a todo volumen e intenta atrincherarte en un lugar donde sus ondas se concen- tren contra ti. Un ascensor, el coche, o un ataúd están bien.

LOS PROBLEMAS

Si quieres conseguir un “sí” complicado de alguien, espera a que esté de resaca. Muchos viajes de quin- ceañeras a Nueva York, muchas cruceros familiares por Grecia, y muchos aumentos de paga en me- nores, se han conseguido por plantear un ultimátum sobre el asunto a un tipo que se encontraba bajo los efectos de una gran resaca.

EL CAFÉ CON SAL

La vieja creencia de que el café con sal reduce la resaca es falsa. En realidad, es la resaca la que reduce el café con sal. Supongo. Y el único café con sal que realmente disminuye la resaca es que el que se hecha directamente en el cubata la noche anterior. Dudo que logres emborracharte bebiendo una guarrada así.

EL DOLOR DE CABEZA

Un martilleo y una palpitación en los puntos sensibles del cráneo te recuerda que ayer algún capullo te dio garrafón, seguro, entre el cubata 33 y el 35. De otro modo no se entiende que hoy te duela de esta manera la cabeza. Si quieres terminar de una vez por todas con esa agonía, lo mejor es que hidrates también la cabeza con algo refrescante. Tírate a la piscina y no salgas a la superficie hasta que cese el dolor. Si veraneas en alguna playa

con tiburones, también puedes evitar el dolor de cabeza de la resaca tirándote al mar con una corona de merluzas vivas atada a la frente. Con un poco de fortuna, lo evitarás para toda la muerte.