De los males...

Los partidos de baloncesto se construyen con pases corrientes, movimientos sencillos, sistemáticos, con jugadas tontas y el COB, en esta ocasión, no fue capaz ni de jugar o defender mal. El conjunto ourensano se incorporó tarde al partido y en un contexto "minimalista" -ante el colista y sin mucho público en las gradas- no hay épica posible. De tal modo no correspondía otro resultado que la derrota. Conclusión que sitúa al COB equidistante entre lo que es la disputa por el play off y la permanencia. Lo que es el aprobado como medida ponderada entre un inicio de temporada totalmente desafortunado y el resarcimiento posterior. De los males...

Le cabe al conjunto ourensano esa victoria moral de quien se supo, de partida, con menos recursos, menos posibilidades de éxito y menos capacidad a la hora de afrontar la competición. De tal modo bien pudiera ser considerada la temporada de Jhornan Zamora o Davis Rozitis por lo que significó su refuerzo. Pero también, una más, la de Gonzalo García de Vitoria, obligado a "reinventar" un nuevo equipo. Quizá la de un Consejo que fue capaz de rectificar a tiempo. Pero más lo fue, por estadísticas, la temporada de Reginald Johnson -tercer máximo anotador y segundo en balones perdidos- El "desequilibrio" del COB y de paso del contrario. 

Es de puntualizar que un equipo exitoso se construye desde la memoria, la rutina, esa mecánica en el juego que da el conocimiento/continuidad de los jugadores. En el COB no sucede. De tal modo entendemos que no es para disgustarse y de hacerlo que sea con la condescendencia que merece el caso. De los males...