Toca reorganizarse

Toca reorganizarse

Que razón tenía el añorado técnico Manolo Preciado (ex-jugador de CD. Ourense. Un currante del fútbol, fallecido de un infarto en junio del 2012) cuando dijo que "las derrotas no engrandecen nada, por desgracia, pero también uno se da cuenta de la dificultad de lo que he hecho hasta hoy". Por eso soy incondicional del técnico del COB,  Gonzalo García de Vitoria. Y digo soy, tanto por respeto a la opinión ajena como por no excluir a nadie. Para nada dudo de su guión, lo suficiente contrastado y siempre desde la dificultad, pero  no me convence tanto el "casting", excesivamente "mediatizado", en esta ocasión más que nunca, y menos aún me convence la interpretación.

Es evidente que, a tenor de los resultados, lo planificado carece de la estabilidad precisa. "Toca reconstruirse y embarcarse de nuevo hacia el objetivo, de lo contrario sería un perdedor" que diría el gurú de la autoayuda Napoleón Hill. Lo que a estas alturas es reforzarse. La actitud permite competir, lo que es de valorar, pero es insuficiente. No vale llegar a ese última penetración de Johnson, tiro de Kohs, del propio Johnson, una vez más, o más reciente de Ahonen. Hay actuar y acertar. Se necesita ese jugador capaz de influir en el modo de actuar del resto a la vez que capaz de asumir la responsabilidad en esos momentos trascendentes. Siendo buenos "combos" Johnson, Ahonen o Maura, en su entusiasmo, un futuro ACB exige más a Kohs o Moreno... por ello un liderazgo en la dirección se hace imprescindible. Como, siendo válidos los puntos de Trist es necesario alguien con la consideración y respeto bajo tableros que Ndoye u Orlov no disponen.