ALGO MÁS QUE UN ERROR

ALGO MÁS QUE UN ERROR

El anuncio por parte del Ministerio del Interior, a través de una nota de prensa y un tuit, de que se había llevado a cabo una operación antiterrorista contra ETA cuando los guardias civiles encargados de ejecutarla no habían salido todavía del cuartel de La Salve en Bilbao es algo más que un error del responsable de comunicación del Ministerio. Es, sin duda, una enorme irresponsabilidad que afecta directamente a los máximos dirigentes de Interior, es decir, al propio ministro y al secretario de Estado de Seguridad que son quienes deben de coordinar, también la comunicación a la opinión pública, todo lo relativo a una operación de tal envergadura.


Aunque la operación antiterrorista se saldara con la detención de ocho personas pertenecientes al aparato de los presos de ETA, siempre quedará la duda del material o pruebas que los detenidos pudieron destruir o hacer desaparecer en la media hora que transcurrió entre el error del Ministerio y la llegada de la Guardia Civil al piso de una céntrica calle de Bilbao donde celebraban una reunión las personas que fueron detenidas.


Las prisas son siempre malas consejeras. Mucho más en cuestiones tan delicadas como una operación antiterrorista. Se sabe que el responsable de comunicación del Ministerio del Interior estaba en Barcelona junto a su jefe, el ministro Jorge Fernández Díaz, cuando se dio a conocer la nota, por lo que cuesta creer que eso se hiciera sin el conocimiento y consentimiento del propio ministro. Teniendo en cuenta la hora en que se emitió el falso comunicado -las 15,06- no hace falta ser ni un lince ni un experto en comunicación para pensar que a lo mejor lo que se perseguía con la difusión de la nota en ese momento era llegar a los telediarios que en esa franja horaria emiten las principales cadenas de televisión y lograr una cuota de protagonismo en un momento en que el Gobierno de Rajoy está muy tocado por la suelta de presos etarras tras la derogación de la doctrina Parot o por la macabra reunión celebrada el pasado sábado en Durango a la que asistieron una buena parte de esos presos.


Ha hecho muy bien la Fiscalía de la Audiencia Nacional en ordenar una investigación sobre el error de Interior, de la que debería derivarse la asunción de responsabilidades por parte de quien se demuestre que han sido los culpables. Tampoco estaría de más que el propio ministro del Interior se adelantara y diera una explicación plausible de lo que ha sucedido. En todo caso hay que felicitarse por esta nueva operación policial contra ETA, cuyo mérito, a pesar de las torpezas de los responsables políticos de Interior, recae como siempre en los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, en este caso, en la Guardia Civil.