La imaginación

Ya decía Einstein que “la imaginación es más importante que el conocimiento”. Y me da la impresión de que el gran problema de este mundo desajustado se debe en el fondo a ello. Porque para tener imaginación son necesarias grandes dosis de inteligencia y, por lo que se ve, ésta, la inteligencia, en muchos está bajo mínimos. 

Los cambios de época como el actual se han repetido a lo largo de la historia en numerosas ocasiones y siempre detrás de esos cambios ha habido grandes pensadores, personas con ideas sólidas, generosidad e incluso filantropía. Hombres y mujeres capaces de dejar su vida en el surco por bien de cambios que después crearon nuevas etapas en la humanidad. Nunca fueron nada en el devenir del mundo los personajes de ocurrencias o de momentáneas vivencias. Ocurrentes que acaso triunfan en un primer momento ante el aplauso a veces manipulado de seguidores que después, ante las realidades, dieron un paso al lado. Así se han venido abajo partidos que surgieron en un momento dado propiciados por situaciones especiales.

Si leemos la historia vemos cómo detrás de grandes cambios ha habido siempre grandes pensadores. Baste citar la Ilustración como base para la Revolución francesa. Pero ya en la Grecia Antigua y en la Roma de los Césares ha habido detrás pensadores con privilegiadas cabezas que impulsaron cambios profundos. Hoy, también en nuestra Europa, carecemos de esas personas con imaginación de las ha hablaba Einstein. En suma, la falta de liderazgos serios y creíbles. Es por eso por lo que surgen los corruptos sin escrúpulos que lejos de encaminar a la sociedad la hunden en el más triste cieno. 

Si me apuran, el problema catalán ha estado motivado en gran parte por esa falta de verdaderos líderes capaces de ver soluciones y pensar en el bien de la sociedad. Esta España siempre tan plena de cualidades y pensadores de talla, atraviesa una sequía cuyo final ya tardamos en descubrir. Incluso la célebre Transición española ha sido modélica para muchos otros paises porque entonces existían personajes de categoría y sobre todo generosidad. Los que vivimos aquella época valoramos el gesto de aquellos diputados y consejeros renunciando a puestos que eran vitalicios para, cediendo ideológicamente incluso, renunciar en bien de la concordia.

Nadie podrá negarles su generosidad tanto a Carrillo, cono a Marcelino Camacho, Fraga, Tierno Galván y algunos otros que arrimaron el hombro por bien de España prestando una inestimable colaboración. Incluso si se examina el curricular de los “padres de la Constitución” observamos lo diferentes que eran sus ideologías y cómo lograron entenderse. ¿Podría darse hoy una solución similar?

Faltan hombres y mujeres de Estado y esto lo estamos padeciendo todos y veremos a dónde llegamos. Muy mal augurio se avecina cuando llamados lideres autonómicos están pasando por los juzgados, lo que hace pensar a muchos votantes que la situación es para más de uno un fraude claro. Cuando es la cárcel el destino para algunos expresidentes y consejeros autonómicos la cosa debe andar muy mal. Se hace flaco favor a la democracia y la credibilidad está bajo mínimos dando la sensación de que algunos “sujetos” lo que van es a hacerse ricos sin importarle para nada el bien del pueblo que les elige. Esta es la triste consecuencia de actuaciones de politicos sin escrúpulos ni imaginación y, sobre todo, sin la más mínima inteligencia y deseo de servir. Falta que comprenda más de uno que la politica es un servicio y nunca una salida para algunos ineptos. Así nos va.