Pelirrojas

La caída del cabello preocupa cada vez más, sobre todo a las mujeres. Hoy día aumentan las que sufren ese problema que para ellas se convierte en una situación de desventaja en las sociedades actuales en las que prima la belleza y la perfección externa en detrimento sobre cualquier otra cualidad, intelectual o moral que puedan existir. Dicen que las rubias y las nacidas en determinados países son agraciadas con una cabellera abundante, fuerte y brillante. 

Y luego están las pelirrojas. En cuanto a estas, que según las estadísticas vienen siendo el 2% de la población mundial, tienen unas diferencias respecto a las demás mujeres, que las hacen especiales. Las pelirrojas aumentan más en zonas como Irlanda, Islandia, Reino Unido o Norteamérica. Como ejemplo, recordarán grandes actrices con esta característica capilar, capaces de interpretar en todos los registros como Lucille Ball, Mauren O´Hara, Julia Roberts, Eleanor Parker, Deborah Kerr, Amy Adams o Jessica Chastain, que en la gran pantalla han dejado y dejan su idiosincrasia particular. Pues bien, las pelirrojas entre otras singularidades que recoge “The Big Redhead Book (El gran libro de los pelirrojos)”, soportan mejor el dolor que el resto de las mujeres, según el estudio realizado en 2003, por un equipo de científicos de la universidad McGill de Montreal, provincia de Quebec, Canada. Entre otras peculiaridades ventajosas, está la de que son capaces de crear su propia vitamina D, en menos tiempo que las féminas de cabello de color diferente, lo que supone que están menos expuestas a contraer la diabetes y a sufrir artritis. 

Por si todo esto fuera poco, hay que añadir que la Universidad de Louisville, también descubrió que poseen una hipersensibilidad que les permite notar las temperaturas antes que el resto de los mortales. Esto se debe a que tienen un gen llamado MC1R que activa el detector humano ante cualquier cambio de frío o calor. Congratulémonos de corazón de que tengan esta gran suerte y ojalá descubran muchas más características beneficiosas. Queda esperar a que estudien si las mujeres cuyo pelo ocupa el amplio espectro de tonos morenos, castaños, rubios y blancos, encuentren algunas excelentes propiedades innatas a ellas mismas, que seguro las tendrán. Todo ser viviente es un mundo aún sin explorar. Y el pelo, la seda humana, es parte de él.