Moonlight

"Moonlight" es una de las películas que concurren a los Oscar de este año. No sé si han oído hablar de ella, supongo que sí. Dado que todo el mundo da por hecho que "La La Land", el precioso y casi perfecto musical de Damien Chazelle se va a llevar la mayor colección de estatuillas para casa y para su fiesta correspondiente, "Moonlight", la película del casi novato Barry Jenkins (es su segunda película) aparentemente no tiene muchas posibilidades de llevarse nada. Pero lo cierto es que "La La Land" que está genial y es una película fabulosa, es también la típica producción de Hollywood de siempre, fantástica realización, altísimo presupuesto, números musicales emocionantes, estupendos actores, un guión genial y todo muy bien hecho y montado. Una delicia. Ok.

"Moonlight" no tiene nada de eso. O quizá sí. Quizá tiene todo eso y todo lo demás. Quizá tiene otras cosas. Es cruda y directa como una obra de teatro y de hecho está basada en una del dramaturgo americano Tarell Alvin McCraney titulada "In moonligth black boys look blue". Incluso se narra en tres actos como una obra de teatro. Es en apariencia simple, sus actores y actrices son prácticamente desconocidos y además son todos negros.
"Moonlight" en realidad es un poema de oro y diamantes repujado en la pantalla de principio a fin. Con una ambientación perfecta, interpretaciones que quitan el hipo y un estilo narrativo y visual que hace que a oscuras en la butaca volvamos a creer en el cine para siempre. He leído a críticos que la comparan, acertadamente, con la bellísima e inolvidable "Los Cuatrocientos Golpes" de Truffaut. Y es que sí, se le parece un poco en algunas cosas: la infancia, el dolor, la lucha y el ansia de libertad y felicidad.

"Moonlight" es un drama pero no es lacrimógeno; es triste pero no te deprime; es hermosa y dulce pero al mismo tiempo es también implacable; no sé si es esperanzadora, tal vez sí, seguramente lo es. "Moonlight" trata de unas cuantas cosas raras un poco desconocidas o quizá trata de cosas que no son tan raras en el fondo: cosas como drogas, prostitución, bullying, maltrato, adolescencia, ternura, abusos, crack, indefensión, soledad, amor, deseos. En fin... de todo un poco. A veces la película parece "Brokeback Mountain" pero trasplantada por arte de magia a Miami; a veces parece "Romeo y Julieta"; a veces parece "Gran Torino" pero en un barrio de negros; y a veces solo parece o es, que creo que es lo que es, un poema loco y precioso que no se puede entender pero que nos emociona del mismo modo que lo hace una nana, una música o una canción de cuando éramos niños que de pronto, sin esperarlo, resuena en nuestra mente y nos devuelve a los sueños.
O sea vayan al cine, no se la pierdan, merece la pena. "Moonlight": "los chicos negros parecen azules a la luz de la luna".