A ti no te puede pasar

A ti no te puede pasar

Se disponía el sábado por la mañana Rocío Fraga, concejala de Seguridade Cidadá del Concello de A Coruña, a informar a los medios sobre las labores de rescate de Andrea Domínguez cuando una señora irrumpió a gritos en la escena. Se preguntaba quién pagaba la factura del dispositivo ante una irresponsabilidad como la de adentrarse en el mar desobedeciendo la prohibición por la alerta naranja, al tiempo que pedía mano dura contra los que no son capaces de controlar la juerga. Un helicóptero sobrevolaba en ese momento la zona de la Coraza que separa los arenales de Riazor y Orzán, donde el mar se había tragado a Andrea, pero sus palabras sonaron a peligrosa insolidaridad y a anuncio de linchamiento. 

Con el cadáver de una ahogada por aparecer tras cuatro días de concienzuda búsqueda y una familia destrozada, se han escrito comentarios en las redes sociales que delatan que hay personas que no tienen clemencia. Pedir cuentas por el rescate es una canallada, como si para recetar un fármaco contra la hepatitis C se evaluase el comportamiento y el estilo de vida del paciente. 

Está claro que Andrea no actuó con cabeza, pero todos hemos cometido errores a los 22 años que no pasarían por el cribo de la cordura, sobre todo si se evalúan después desde la madurez. Y los que tenemos hijos sabemos que, como cantaba Serrat, a veces se nos parecen. También actuó la mala suerte y el desconocimiento de la zona. Fue a meterse justo en el lugar más peligroso de la bahía coruñesa, como sabemos los lugareños. 

El infortunio se cebó en la playa de las Catedrais con una joven de Valladolid el sábado. Una piedra acabó con su vida al desprenderse de una cueva labrada por la fuerza del mar. PSOE y BNG han pedido explicaciones a la Xunta tras conocerse que un estudio alertaba de la inestabilidad de la zona. Cuando se trata de agua, rocas y arena la estabilidad de las bóvedas es tan firme como una promesa electoral. Puede cambiar en un día tras un invierno de temporales. La playa tiene un acceso limitado a 4.800 personas durante las temporadas turísticas. Volverá a llenarse porque tenemos algo de rebaño. Lamentablemente, una tragedia como la de Andrea tampoco será la última porque a ti no te puede pasar. Eso creemos.