Los funcionarios aumentaron hasta un 20% a lo largo del pasado lustro

La provincia llegó en marzo a 18.192 empleados públicos, lo que representa un 17,8% del total del trabajadores registrados.

Publicado: 02 may 2022 - 05:32 Actualizado: 02 may 2022 - 08:53
Un funcionario en su puesto de trabajo.
Un funcionario en su puesto de trabajo.

El peso del empleo público vive un crecimiento constante en la provincia tal como muestran los datos de afiliación a la Seguridad Social: el aumento de la nómina de funcionarios del 20% a lo largo del último lustro. En marzo, se registraron un total de 18.193 empleados de las distintas administraciones públicas, una de las cifras más altas desde que hay registros, y cerca del pico de 18.847 de agosto de 2021.

Con los últimos datos, el peso que los funcionarios tienen sobre el total de trabajadores (102.783 en marzo) es del 17,8%, lo que coloca a Ourense entre las provincias con mayor proporción de empleo público. Esta lista la lideran las dos ciudades autónomas, Ceuta y Melilla, con un 30,3% y un 25,8% respectivamente. En cuanto a las provincias, solo Teruel (21%), Cáceres (21%), Badajoz (21%), Álava (20,2%), Ciudad Real (19,2%) Soria (18,6%), Ávila (18,1%) y Salamanca (18%) superan el registro ourensano, que es también superior a la media nacional (14,3%).

A nivel gallego, Ourense es líder indiscutible, ya que aventaja en dos puntos porcentuales al segundo clasificado, Lugo, donde los funcionarios representan 15,8% del total de trabajadores. En A Coruña, la cifra es de 14,5%, mientras que en Pontevedra es del 11,2%.

La gran mayoría de funcionarios de la provincia corresponden a la Xunta (60%, 11.227 trabajadores), mientras que la corporación local ocupa el segundo puesto, con un 30% (5.447) y el Estado central representa el 10%, con 1.519. Esta proporción se mantuvo bastante estable a lo largo del tiempo. Por géneros, el 62% son mujeres, mientras que el 38% son varones.

El profesor titular de Economía Aplicada de la Universidade de Vigo Alberto Vaquero recuerda que “Ourense siempre fue una provincia donde el peso del empleo público ha sido importante”. Pero, apunta, “para tener una foto mucho mejor del peso del empleo público habría que considerar aquellos ourensanos que trabajan en el sector público fuera de Galicia”. “Hace algunos años recuerdo que existía lo que se conocía como el ‘tren de los funcionarios’ que salía desde Madrid los viernes a las 15.30 y el domingo a las 00.00 salía de Ourense hacía Madrid, habiendo previamente pasado por Vigo, Pontevedra, Santiago y A Coruña”, agrega.

Servicios públicos

Sobre el peso que los funcionarios tienen en el empleo ourensano, Vaquero señala que “no tiene por qué ser un mal indicador, puede entenderse como una clara apuesta por la prestación de servicios públicos, ya que la mayor parte de estos empleos son en sanidad, educación y atención social”. Sin embargo, advierte de que un potencial peligro es que se produzca “una falta de proyectos de naturaleza privada, y esto suele ser síntoma de un menos dinamismo económico”.

La decana del Colegio de Economistas de Ourense, Carmen Sampayo, destaca que “nos últimos meses de pandemia estamos asistindo a un fenómeno, que moitos traballadores de actividades esenciais saíronse do mercado laboral, uns por falta de ferramentas para a conciliación pero outros por o que se chama ‘falta de prosperidade compartida’”. También destaca que en este periodo “a sociedade en xeral olvidouse das persoas que estiveron desenvolvendo a súa actividade no máis duro da pandemia, polo que hai un desencanto na sociedade”.

Sampayo pone de manifiesto algunas de las diferencias entre empleo privado y público, y subraya que este último ofrece mejores expectativas salariales. “No sector privado, o 21,2% dos traballadores obtiveron un salario de ao menos 2.295,2 euros en 2020, frente ao 63,7% dos traballadores do sector público. Ademáis, o salario medio bruto no sector público alcanzou os 2.884,7 euros en 2020, mentres que no sector privado situouse en 1.818,6 euros”, aseguró.

También ve diferencias en las condiciones laborales, ente las que destaca que “entre os funcionarios non hai desigualdades salariais de xénero, existen moitas máis facilidades de conciliación que na empresa privada e hai unha perspectiva de estabilidade”.

Contenido patrocinado

stats