MÚSICA

El artista vigués Samuel Leví presenta nuevo disco a bordo de un bus urbano

Aprovecha sus conciertos acústicos en la línea C1 del autobús urbano para vender su nuevo disco "Filias y fobias", así como las camisetas y chapas.
 

El músico y compositor Samuel Leví  en el autobús urbano que realiza la línea C1 por el centro de Vigo.
El músico y compositor Samuel Leví en el autobús urbano que realiza la línea C1 por el centro de Vigo.
El artista vigués Samuel Leví presenta nuevo disco a bordo de un bus urbano

El músico y compositor Samuel Leví da una vuelta de tuerca al concepto de concierto acústico "invadiendo" el espacio del oyente en los autobuses urbanos para presentar su nuevo disco, "Filias y Fobias", en vez de reclamar que sus seguidores acudan a un teatro o a una sala para disfrutar de su música.

El vigués actúa esta semana, y por segunda vez en su carrera, en un escenario insospechado: el autobús urbano que realiza la línea C1 por el centro de la ciudad, ofreciendo a todos los usuarios cinco pases cada mañana, entre las 09.00 y las 15.00, para que se topen con sus canciones "en un lugar que no se esperan".

Este músico gallego, el único premiado con la beca MAEC-AECID para la Real Academia de España en Roma, explica en una conversación  que esta es la segunda vez en su carrera que toca en un vehículo en marcha, una iniciativa que ya desarrolló durante la promoción de su anterior disco y que ahora repite vistos los buenos resultados.

"Me apetecía repetirlo porque tiene sentido acercar al público la música en un lugar donde no se lo espera y que es habitual para desplazarse por la ciudad. Me parece bien invadir su espacio habitual para llevar la música a un lugar no habitual", explica.

A bordo del autobús y guitarra en mano, Samuel Leví toca las canciones de su nuevo trabajo de la manera más "sincera" posible, "en acústico y con el público a un metro", para dar una vuelta de tuerca al concepto de concierto teniendo en cuenta "el panorama musical en España" a día de hoy.

Prescinde de convocar a sus seguidores en teatros o salas de conciertos para acercarse él mismo "a ver al público" y, aunque la "sonoridad" en estos espacios no sea la adecuada e incluso resulte "incómodo" tocar en un autobús en marcha, prioriza lo "lindo que es acercar las canciones a la gente".

Las reacciones de los usuarios no se han hecho esperar y muchos de ellos se muestran "descolocados", quizá porque "en Galicia no estamos acostumbrados a estas iniciativas, puesto que no existe un movimiento artístico tremendamente grande, como en otras ciudades", comenta el cantautor.

"Hay personas que se sienten invadidas y que piensan que les vas a pedir dinero pero, al final, te desean suerte, te llaman valiente e incluso te dan las gracias por hacerles el trayecto más agradable", apostilla.

Calcula que con este método puede llegar a unas 300 personas en una mañana y ve como un beneficio colateral el propiciar que en los espacios públicos suene música en directo y no "enlatada, de artistas que una compañía elige" para ese fin.

Con este mismo objetivo ofrecerá un concierto el próximo sábado en el Centro Comercial Camelias de Vigo y tiene ya "un montón de iniciativas en la mente" que si no ejecuta finalmente es "por falta de medios" y no de ganas e imaginación.

Aprovecha sus conciertos acústicos en la línea C1 del autobús urbano para vender su nuevo disco "Filias y fobias", así como las camisetas y chapas.

Además, presta información a los usuarios a través de folletos para que conozcan su página web y, si están interesados, busquen más datos sobre su carrera musical.

Samuel Leví, que puso en marcha ayer esta iniciativa con la que continuará hasta el día 6, convierte así la labor del músico en "una profesión de alto riesgo, en la que tienes que mantener la estabilidad para no caerte mientras tocas", pero que demuestra que las personas que tocan en la calle no siempre lo hacen "por una carencia económica".

"Estoy bastante contento con el resultado. Hay gente que prefiere dar dinero y no comprar el disco porque no creen que tocar en la calle sea parte del trabajo. Creen que quien lo hace tiene una carencia. Yo les recalco que vivo de la música", remata.