FÚTBOL SALA FEMENINO

El regreso del fútbol sala femenino confirmó sensaciones

El Envialia no logra encadenar los resultados que le catapulten a la lucha por la cabeza, y el Burgas sigue compitiendo ante los grandes de la liga

Antía, del Envialia, protege el balón ante una oponente
Antía, del Envialia, protege el balón ante una oponente
El regreso del fútbol sala femenino confirmó sensaciones

La vuelta de vacaciones no ha sentado demasiado bien a los conjuntos ourensanos de la Primera división de fútbol sala femenino. El Ourense Envialia (5º, 22 puntos) no pasó del empate en la visita al Majadahonda (3-3), mientras que el Cidade de As Burgas (8º, 21 puntos) cayó ante el Universidad de Alicante (0-1).

Estos resultados confirman las sensaciones de los equipos ourensanos. El Envialia, que acumuló el cuarto empate del curso, no consigue encadenar las victorias necesarias que le catapulten a la lucha por la zona noble de la categoría, mientras que el Burgas, que sigue mostrando una de sus caras más amables, maniató durante buena parte del partido al invicto Alicante, pero no le llegó para puntuar.

Para el Envialia, la cabeza hace tiempo que está demasiado lejos: a 17 puntos del líder Atlético y a 15 del segundo Alicante. Además, Alcorcón y Burela, tercero y cuarto, también están empezando a abrir hueco con las de Chipi (5 puntos).

Para el Burgas, con un punto menos que el vecino, la situación clasificatoria es muchísimo más cómoda: lleva 15 puntos sobre la zona de descenso aunque a estas alturas de temporada ya nadie pone en duda que su objetivo tiene que ser, sí o sí, un poco más ambicioso que alcanzar una permanencia que tiene practicamente asegurada.

La ausencia de gol, un lastre

Al Ourense Envialia le está faltando esta temporada el gol. Su juego está siendo más que aceptable pero el lastre es demasiado grande: los 30 goles que lleva anotados en 13 jornadas (2,3 por partido solo le sitúan décimo en la clasificación de anotadores. En el primer tramo de temporada, los empates fueron lo único que le privaron de codearse con los dos de cabeza. Y es que en una categoría en la que los más fuertes apenas fallan (el Atlético lleva pleno de victorias y el Alicante solo cedió un empate, precisamente ante las de Chipi), no sumar de tres en tres es definitivo y en eso el Envialia no está sacando muy buena nota pues la mejor racha este curso ha sido de dos victorias consecutivas.

El sábado, el equipo de Chipi tendrá una buena oportunidad para empezar a abrir hueco con el noveno y el décimo. Recibe al UCAM Murcia, duodécimo, y la victoria se antoja obligatoria de cara a asentarse en zona de Copa.

Mantener el nivel

El Cidade de As Burgas sigue siendo un equipo fiable. Compite ante los grandes y apenas falla con los de su liga. Así, muy poco más se le puede pedir. Pero en el proceso evolutivo de un equipo en formación el técnico Manolo Codeso es claro: "Me gustaría que el equipo mostrara el buen nivel que da ante los mejores también en otros partidos, por ejemplo el del sábado, en Roldán. Para la gente tal vez sea difícil de entender pero el sábado quedé muy contento a pesar de la derrota ante Alicante. Sacando el resultado todo lo demás me gustó. Ellas estuvieron mejor los 15 primeros minutos pero después estuvimos a un gran nivel y en la segunda parte, que fue espectacular, fuimos mejores. A este nivel podemos competir con cualquiera".

El técnico del Burgas mencionó la cita del domingo en Roldán. "El equipo murciano es muy diferente si juega en casa o si lo hace a domicilio. Como local marca el 70 por ciento de sus goles y consigue la mayor parte de los puntos por lo que el partido será muy complicado aunque si jugamos como ante UA tendremos muchas opciones. El equipo está capacitado para ello", finaliza Manolo Codeso.