FÚTBOL / CHAMPIONS LEAGUE

Ourense se tiñó de azulgrana

Los tensión vivida por los culés a lo largo de los noventa minutos en terrazas y bares acabó desembocando en alegría y el baño en Concepción Arenal 

Aficionados azulgranas en la fuente Concepción Arenal.
Aficionados azulgranas en la fuente Concepción Arenal.
Ourense se tiñó de azulgrana

La vertiente barcelonista de la ciudad tomó ayer durante unas horas posesión de bares y terrazas, convertidos en estadios de miniatura para acoger el ramillete de emociones que se desprendieron de lo que se vivía a 2.500 kilómetros de distancia: confianza truncada en nervios con el silbido inicial, explosión de júbilo con el gol de Rakitic, algo de intranquilidad según avanzaba el asunto, caos por culpa del agente doble Morata, renacer de la mano de Luisito y suspirar aliviados con Neymar. Para que luego digan que el fútbol no da de sí.

Mientras Xavi levantaba la Champions, la acción en Ourense ya se había movido hacia Concepción Arenal, que acogió el baño de la afición culé, con ánimos suficientes para colorear de blaugrana la noche ourensana al grito de "la Quintaaaaaaaaaaaaaaa".