MÁS QUE VERDURAS

Porque la pizza vegetariana también es deliciosa

Una receta sencilla para disfrutar de una opción vegetal del tradicional plato italiano, sin renunciar al sabor

Una deliciosa opción de pizza.
Una deliciosa opción de pizza.
Porque la pizza vegetariana también es deliciosa

Aunque para muchos sea inconcebible una pizza sin bacon, atún o jamón, cada día son más las opciones vegetarianas del tradicional plato italiano. 


¡Creatividad!


Las opciones son ilimitadas y es que la pizza lo acepta todo.

¿Pimientos? ¡Pimientos! ¿Espárragos? ¡Espárragos! ¿Calabacín? ¡Pues claro!

No es necesario tener una nevera llena de hortalizas para conseguir un resultado sabroso, lo importante son las combinaciones, y cómo no, las especias finales.


Una opción sabrosa: pimiento rojo, cebolla, champiñones, mozzarella


El pimiento  (rojo, amarillo o verde) tiene tal potencial de sabor que se lleva gran parte del protagonismo, pero también resalta a los demás. Lo más importante es cocinarlo todo a fuego lento, para que los sabores se mezclen y se armonicen.

Por eso, antes de colocar los ingredientes en la base, hay que tomárselo con calma y dejar que se hagan lentamente en la sartén con un poco de aceite. 

DSC_0042Ingredientes: 1 pimiento rojo, media cebolla, 150 gramos de champiñones, 125 gramos de mozzarella, salsa de tomate, base de pizza (en este caso, de semillas), sal, aceite y orégano. 

Después de cortar las hortalizas, se añade la cebolla a una sartén con un chorrito de aceite. 

Se deja hacer a fuego lento, hasta que las tiras presenten un aspecto transparente. 

A continuación, se añade el pimiento y se echa sal, al gusto. Se puede echar un chorro de agua a la mezcla, ya que ayudará a la cocción. 

Cuando el pimiento esté casi listo, se echan los champiñones (se pueden condimentar con un poco de pimienta negra o blanca). 

Mientras tanto, se extiende la base y se echa el tomate por encima, cubriéndola por completo. Se puede añadir el orégano en este punto, o se puede esperar a tener la mezcla completa. 

Con el horno listo a precalentar a 220º, se corta la mozzarella en rodajas y se vierten las hortalizas ya cocinadas. ¡Listo!

Mientras se disfruta del suculento manjar, se puede invitar a algún comensal no vegetariano a probar el plato, para destronar el mito de que "sin atún o bacon la pizza no sabe a nada".

¡Salud!