HUNGRÍA

Las críticas de la UE no harán cambiar la política de Viktor Orbán

Lejos de rectificar o acercarse a sus adversarios, incluyendo gran parte de sus propios correligionarios del Partido Popular Europeo,  el primer ministro húngaro denunció esta semana que la institución europea está "insultando el honor de Hungría"

Las críticas de la UE no harán cambiar la política de Viktor Orbán

Las críticas de amplios sectores de la Unión Europea (UE) contra la deriva autoritaria de Hungría no harán cambiar al controvertido primer ministro magiar, Viktor Orbán, advirtieron este jueves analistas en Budapest.

El Parlamento Europeo recomendó el miércoles con amplia mayoría a los Gobiernos de la UE iniciar el proceso de sanción contra Hungría por una serie de medidas y leyes que -en su opinión- violan los valores de la Unión.

Los eurodiputados mostraron así su preocupación por la independencia judicial, la corrupción, los derechos de las minorías, el funcionamiento del sistema constitucional y electoral, o la libertad religiosa en este país excomunista.

Lejos de rectificar o acercarse a sus adversarios, incluyendo gran parte de sus propios correligionarios del Partido Popular Europeo (PPE), Orbán denunció esta semana que la UE está "insultando el honor de Hungría" y castigando el país por querer mantener sus valores europeos y cristianos.



"En cuanto a la política interna, el discurso (de Orbán) podría incluso ser más histérico ahora", opina Péter Krekó, director del Instituto Political Capital de Budapest, uno de los analistas políticos independientes más prestigiosos de Hungría

"Orbán no esquivará el conflicto, ya que es muy poco probable que se suspenda el derecho de voto de Hungría en las instituciones europeas", agrega el experto en alusión al esperado apoyo que Hungría recibirá de Polonia, otro país enfrentado a la UE por sus políticas.

Para Krekó está claro que "Hungría y Polonia se defenderán mutuamente, mientras que los otros países de la región (la República Checa y Eslovaquia) podrían temer que los próximos podrían ser ellos".

Es más, agrega el analista, todo esto "podría funcionar como un combustible en la retórica, que servirá a Orbán para movilizar a sus votantes de cara a las elecciones europeas (mayo de 2019), con el argumento de que se trata de una gran lucha contra las elites antihúngaras y favorables a la inmigración".

En ese sentido argumenta también el columnista Szilárd István Pap, del portal de noticias afín a la oposición "Mérce", quien asegura que el proceso iniciado en Estrasburgo "no hará colapsar el (partido gobernante húngaro) Fidesz, ni tampoco hará caer a Orbán".

Sin embargo, en su columna de este jueves califica la votación de la Eurocámara como "victoria simbólica"

Ésta podría funcionar como base "para empezar a hablar de cuáles son los valores europeos en los que se puede fundamentar la lucha contra la extrema derecha europea", asegura Pap.

El Fidesz, que aún forma parte del PPE, ganó las elecciones generales en Hungría este año con un discurso claramente antimigratorio y en defensa de la cultura cristiana y europea.

En ese sentido, Orbán aseguró esta semana sobre la amenaza de sanciones de la UE que es "el primer caso en la historia que una comunidad condena a sus propios defensores de fronteras".


En 2015, Hungría selló su frontera meridional con Serbia ante la llegada de cientos de miles de refugiados de los conflictos de Oriente Medio, ampliando luego esa barrera física con una serie de leyes que criminalizan la entrada no autorizada al país y la ayuda de ONG a inmigrantes irregulares


Según explica Krekó, la votación en la Eurocámara tendrá más consecuencias políticas que legales.

El hecho de que muchos eurodiputados del PPE hayan votado en contra de Hungría sirve "para advertir a Orbán y a otros políticos antiliberales (checos, eslovacos, italianos y otros) de que existen límites políticos".

Krekó no le da "ni tres años" al Fidesz dentro del grupo popular europeo, ya que "Orbán se mueve cada vez más hacia los euroescépticos y las organizaciones extremistas".

Otro factor determinante es la pérdida del apoyo de los democristianos austríacos y alemanes, sus más importantes aliados dentro del PPE hasta ahora, destaca el analista.

Mientras, la izquierda húngara trata de sacar ventaja de la nueva situación y quiere movilizar a sus simpatizantes -apáticos desde hace años- con una gran manifestación prevista para este domingo en Budapest en defensa de los valores europeos.

"Defendamos nuestra patria europea", es el lema de la protesta en la que pretenden "demostrar que Hungría es mucho más que Viktor Orbán", expusieron hoy los organizadores de la protesta.