TRIBUNALES

El asesino del CHUO: “No me acuerdo nada, nada, de nada"

La Guardia Civil sospechaba de él desde la madrugada de la agresión en Pazos, un mes antes del crimen

El asesino del CHUO: “No me acuerdo nada, nada, de nada"

Aniceto Rodríguez Caneiro (78 años) tenía una vida anterior al ictus que le sobrevino al autolesionarse el 8 de mayo de 2015, aunque apenas la recuerda, dice. En esa nebulosa, golpeó a conciencia a su esposa, Isabel Fuentes (66 años) con un martillo en la cabeza cuando veía la televisión y, tras ese intento fallido, la asesinó en el CHUO con un cuchillo de 17 centímetros de hoja. Pero esa faceta criminal se esfumó. Eso dice.

El trastorno amnésico no diluyó las vivencias favorables o más neutras: fue carnicero, hace años encontró un "meteorito", tiene una hija o las tardes compartidas en casa de sus vecinos. También sabe que la víctima vivía pendiente y entregada a los cuidados de su propia madre (murió dos meses antes del asesinato) y del esposo. Según dijo, no había discusiones en el matrimonio. Y está "seguro" -manifestó- que no la golpeó en Pazos, pese a que en la reconstrucción de hace un año lo llegó a admitir.

En su cabeza, hay recuerdos de poca entidad en torno a la estancia de Fuentes en el CHUO para recuperarse del grave traumatismo craneoencefálico. "Recuerdo pero poco, casi nada, que estuve con ella en el hospital", dijo textualmente.

Antes de comenzar el interrogatorio en el juicio que ayer comenzó en la Audiencia, se declaró inocente de las acusaciones que pesan sobre él: querer asesinar a su esposa el 2 de abril de 2015 cuando veía la televisión en el domicilio conyugal y asegurar su propósito homicida 37 días después. Posteriormente, se limitó a no contestar a la batería de preguntas del fiscal y la acusación particular (la defensa no lo interrogó), y de forma repetitiva dijo: "No me acuerdo (...); ni idea" o incluso  empleó la variante "no creo".Hasta en tres ocasiones le puso más énfasis: "No me acuerdo nada, de nada, de nada". Quiso explicarlo en tanto que, según aseguró ante la sala, "estoy desmemoriado del todo... estoy perdido por un derrame que tuve".

Guardia Civil

En esta primera sesión, también declararon los investigadores de la Guardia Civil para destacar que, pese a que Aniceto Rodríguez denunció un robo violento en la casa de Pazos, tuvieron claro esa misma madrugada, a raíz de una primera inspección ocular realizada por el jefe de equipo que acudió a la vivienda, que su versión adolecía de falta de coherencia. Pero, aunque sospechó de él y así se lo comunicó a sus superiores, no lo detuvieron a la espera de "pruebas contundentes" (inspección ocular del laboratorio de Ourense). Y se explicó: "Todo hay que hacerlo bien asentado y detener con fundamentos y pruebas".  

Tanto este agente como el instructor de las diligencias ampliatorias coincidieron en señalar que le trasladaron sus sospechas a la jueza de Verín desde el primer momento. La Guardia Civil solicitó a la togada que oficiara al hospital para prolongar la estancia de Fuentes en Reanimación (las visitas son más restringidas) y pruebas complementarias (la intervención del teléfono del sospechoso para tenerlo localizado). La instructora lo denegó en un auto de 28 de abril de 2015 en el que tildaba los indicios policiales de "sospechas y conjeturas" a la vez que los catalogaba de poco firmes.

El jefe de la Policía Judicial de Verín aclaró, a preguntas del tribunal, que el día 28 de abril se entregó un atestado a la jueza en la que se descartaba totalmente el robo y se enfocaba la investigación hacia la tentativa de homicidio/asesinato. Los indicios seguían siendo los mismos: no resultaba creíble que la esposa alertase de la presencia de ladrones, a los que dio tiempo a golpearla, abrir cajones, bolsos y puertas cerradas con llave, sin que el acusado, a 15 metros, los vea antes de huir.

Pese a ello, la Guardia Civil continuó sin detener a Aniceto Rodríguez Caneiro, y a Isabel Fuentes no se la protegió desde instancias judiciales. Murió asesinada en su habitación del CHUO diez días después, en la planta cuarta de hospitalización, en donde llevaba desde el día 29.