PROVINCIA

El atípico verano mantiene altos embalses y ríos

Las presas están al 75% de llenado, y los ríos llevan el triple de agua de lo normal en estas fechas 

 

El río Miño, a su paso por Ourense.
El río Miño, a su paso por Ourense.
El atípico verano mantiene altos embalses y ríos

El inusual verano que está viviendo la provincia en cuanto a la situación meteorológica es extensible a la situación de ríos y embalses de la provincia, teniendo en cuenta que están el los límites más altos de los últimos años en esta época del año. Después del pasado verano, marcado por la fuerte sequía  que obligó a muchos concellos a plantearse las restricciones del suministro de agua, la situación ha cambiado radicalmente. 

Los ríos de la demarcación hidrográfica Miño-Sil encaran la recta final del mes de julio con un 191% más de agua por sus cauces de lo normal, es decir, casi el triple.  Destacan los dos principales ríos de la cuenca: el Sil, con el doble de caudal de lo normal en los meses estivales; y el río Miño, que sin llegar a doblar el caudal normal por estas fechas, se acerca, y multiplicando casi por diez el agua que transportaba en los meses de julio y agosto del pasado año. 

Los ríos ourensanos son los que más han crecido en caudal, ya que en la provincia de Lugo y Pontevedra, los crecimientos oscilan entre el 75% y el 80%. 

Los embalses de la provincia están en la actualidad al 77% de su capacidad, más de cuatro puntos por encima de lo normal. Los que mejor aspecto tienen son los de las cuencas del Miño, Sil y Xares, todos por encima del 80%. 


La demarcación Miño-Sil, en la mitad de la tabla


Las reservas hidráulicas de toda la Confederación Hidrográfica Miño-Sil están al 75,7%, casi 10 puntos por debajo de las reservas de agua que tiene la otra demarcación de la comunidad autónoma, Galicia Costa, con casi un 85% de agua almacenada. La mejor zona del país en cuanto a reservas de agua es toda la zona del Cantábrico, con los embalses prácticamente al 100%, mientras que la peor situación se da en el sur del país, cuencas del Júcar y el Segura, donde los embalses apenas llegan a un 30% de su capacidad.