INVERSIÓN

Catorce concellos de la provincia gastaron cero euros en obra pública en 2017

La Diputación licitó 12 millones, casi lo mismo que el Estado, de un total que rondó los 79 millones

La reforma de la Alameda do Cruceiro, una de las tres obras licitadas en 2017.
La reforma de la Alameda do Cruceiro, una de las tres obras licitadas en 2017.
Catorce concellos de la provincia gastaron cero euros en obra pública en 2017

La licitación de obra pública en Ourense del conjunto de las administraciones ascendió el año pasado a casi 78,9 millones de euros, según el balance realizado por la Federación Gallega de Construcción, constatándose un ligero incremento de 2,1 millones respecto a las cifras de 2016.

Los datos reflejan que algo más de la mitad, 40 millones, correspondió a la Xunta, que consignó fondos, por ejemplo, para el enlace entre la A-52 y el Polígono de San Cibrao a través de la Axencia Galega de Infraestruturas, que concentra casi 27 millonesde la apuesta inversora del Gobierno autonómico. Medio Rural, con cinco millones, y Cultura, Educación e Ordenación Universitaria, con algo más de tres, son las otras consellerías que más se centraron en Ourense.

Llama la atención, por otra parte, la escasa ejecución del Estado, que apenas licitó actuaciones por importe de 12,5 millones, un 44% menos que el año anterior, destacando la caída en el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), que pasó de 20 a 8 millones mientras proyectos como el AVE continúan esperando su finalización.

Con estos datos, el esfuerzo es prácticamente el mismo que el realizado por la Diputación, que aumentó en un 9% su apuesta por la obra pública en la provincia hasta superar los 12 millones, por encima de las cifras registradas por ejemplo en su homóloga pontevedresa, que se quedó en 11,9 millones.

Proyectos locales

La última pata sustancial de la inversión en obra pública es la de las administraciones locales, que en su conjunto licitaron casi 13,5 millones, un 9,7% más que en 2016, aunque la cifra está empujada principalmente por el crecimiento en el Concello de Ourense, que impulsó dentro de su plan de obras mediante la figura de la modificación de crédito al tener presupuestos prorrogados, cerca de seis millones.

Esta apuesta inversora contrastó con la realizada por los otros 91 concellos, que redujeron en aproximadamente un 29% la apuesta por la obra pública, pasando de los 10,5 millones de 2016 a los 7,5 del último ejercicio.

Este gasto se lo reparten, además, entre 77 concellos, ya que 14 no aprobaron ni una sola actuación en sus municipios con cargo al presupuesto público. Se trata de Baltar, Cartelle, Lobeira, Lobios, Montederramo, Oímbra, Parada de Sil, Piñor, Rubiá, San Xoán de Río, Verea, Vilar de Barrios, Vilar de Santos y Vilariño de Conso.

Por el contrario, destacan las inversiones comprometidas por Vilamarín (833.664 euros), Toén (457.297), Pereiro de Aguiar (635.616), Cenlle (399.683) o A Veiga (297.562).

Diez ayuntamientos incrementaron la cantidad licitada respecto al año 2016. En términos porcentuales, la mayor subida fue la de O Barco de Valdeorras (un 546,3%), al pasar de 27.482 a 177.612 euros, según los datos de la Federación Gallega de Construcción.