Ilusos allí donde había ilusión

Siempre gana el que ensucia al que limpia. Siempre vence el que destruye al que construye. Ningún político desaprovecha la oportunidad de generar ilusos donde antes había ilusión. Y lo están consiguiendo. Otra vez.

Ilusos allí donde había ilusión

LUNES, 11 de Septiembre | Alguna prioridad que tiene la gente 

No está prohibido pensar, tampoco tomar la iniciativa. Las ideas también pueden venir desde abajo. Los nuevos registros semánticos hablan de un gobierno de "la gente", término que siempre asimilamos a vulgo, pero que de un tiempo a esta parte tomó una pátina de pedigrí. El despotismo ilustrado hablaba de un gobierno para el pueblo pero sin el pueblo. Un pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción, decía Simón Bolivar, el gurú de la grey de Maduro, antes de Chávez. Ya no se sabe si el pueblo sabio es el ratón que sigue el señuelo del flautista de Hamelin o el que va tras los sones de su instrumento lo hace a sabiendas. Vivimos épocas en las que ya nos ensordecen los cantos de sirena, los mismos que querían llevar a Ulises contra las rocas. Pero este aguantó, no se sabe muy bien si lo harán los miles de vecinos, de gentes, que escuchan cosas, evocaciones quiméricas o sueños realizables. Aquí en Ourense, la gente, los vecinos, también tienen sus preocupaciones, no menores, que diría Rajoy. En la ciudad las asociaciones vecinales piden al Concello aparcamientos disuasorios ante la inacción política y en Vilariño un vecino cobra lo que se llama la Hermandad, que no es otra cosa que una tasa anual que te garantiza el entierro. Aún hay prioridades, cada uno tiene sus propios sueños.


MARTES, 12 | Los votos de la ilusión y los ilusos 

Porque cada voto se ha convertido en un cheque en blanco para cuatro años. O una inversión. O una ilusión que a veces te convierte en un simple iluso. Han llegado y están en el poder políticos que con el voto en el zurrón dan rienda suelta a sus antojos, evidencian incluso amnesias repentinas pero duraderas. La ciudad ha claudicado a las grandes transformaciones, se dice que porque no hay un dinero que sí aparece en otros lugares. Ourense se da un tiro en el pie sin transformar A Ponte aprovechando el AVE y ahora renuncia al soterramiento de la avenida Otero Pedrayo, un proyecto que duerme desde hace décadas. Un par de rotondas y un vial de servicio corrigen un problema de seguridad vial, pero dejan al aire una oportunidad de nuevo aplazada: unir los dos campus, coser la ciudad en una parte diáfana, agradable. Con los votos de la ilusión también se corre el riesgo de generar un batallón de frustrados, que es el estadio siguiente que experimentan los ilusos. 

MIÉRCOLES, 13 | Lo que ahora cae  en la Selectividad

Entre los logros de la Selectividad está poner de actualidad a Kant. La sola sospecha de que caía una pregunta relacionada con el filósofo prusiano obligaba a chaparse sus postulados, con la promesa de aparcar para siempre la crítica de la razón pura una vez superado el examen. Muy de tarde en tarde nos hemos reencontrado con Emanuel Kant, a lo sumo gracias al lío en el que se metieron Pablo Iglesias y Albert Rivera en un debate televisivo. En Ourense, Kant no llegó a la Selectividad de septiembre. Sí lo hizo Donald Trump, no como filósofo, válgame Dios. Los alumnos analizaron un artículo de Julio Llamazares sobre la figura del mandatario de pelo de color del maíz. Debería ser al revés: debería caer en el examen Llamazares, no Trump. Sin ninguna duda.

JUEVES, 14 | La proporción del debate arbóreo

Se ha escrito por aquí hasta el hastío que la provincia se ha postrado ante los incendios forestales, ante el paisaje lunar que queda tras cada verano. También que ese brote de cabreo de cada estío por el fuego dura lo que duran dos peces de hielo en un whisky on the rocks, que diría Sabina. Miles de hectáreas de la provincia quedan para el miércoles de ceniza de los próximos siglos, pero no pasa nada. Tres árboles se vienen abajo en la ciudad por déficit de mantenimiento y por la mala selección de las especies y el debate alimenta a los estupendos, que se rasgan las vestiduras. Un problema no solapa el otro, pero falta proporción.

VIERNES, 15 | Los señala para que paguen impuestos

El Catastro se vale de todos sus medios para pillar inmuebles sin regularizar. De momento ha auditado 27 concellos y ha levantado 17.502 actas de infracción. Qué esperar en la provincia en la que se sustituyó la licencia de obra por lo de ti vai empezando. Ah, el Catastro no dice nada sobre los adefesios que han maltratado el paisaje. Se limita a señalar piscinas y galpones  para que paguen más impuestos.

SÁBADO, 16 | Ideas que envejecen sin otro remedio

Allá por el año 1993 se empezó a hablar de la reforma de la plaza de abastos. Una panda de pillastres y lazarillos querían hacer el negociete del siglo con la adjudicación de las obras. Aquello acabó en comisión de investigación en el Concello. La plaza esperó envejeciendo sin remedio. La ciudad que fue incapaz de cuidar As Burgas, respetar sus manantiales termales por parte de especuladores y desaprensivos contó con una herramienta de protección llamada BIC que a la plaza tampoco le valió para mucho. El mercado esperó envejeciendo sin remedio. Un proyecto que gustó al Concello pero no a los comerciantes fue otra disculpa para que las arrugas siguiesen sin remedio. Un montón de idas y venidas políticas y de cismas de los comerciantes siguen condenando al recinto a una senectud cada día más irrecuperable. Estos días se ha vivido el enésimo enfrentamiento municipal por la reforma de la plaza de abastos. Antes no había dinero y se querían hacer las obras. Ahora hay dinero pero la subvención se pudo haber volatilizado por desidia municipal. Mientras, recuerden, la plaza envejece sin remedio. Y nosotros con ella. Nos hace mayor la incapacidad municipal para revolver estas cositas. Nos agota pensar que su incapacidad es su programa de gobierno. Qué pereza dan.  n