COMERCIO LOCAL

Los inmigrantes suplen la falta de relevo generacional en la hostelería

El número de bares y cafeterías se redujo solo un 3% durante la crisis, y cada vez hay más extranjeros detrás de la barra

Una trabajadora de un bar de la ciudad, mientras prepara un café.
Una trabajadora de un bar de la ciudad, mientras prepara un café.
Los inmigrantes suplen la falta de relevo generacional en la hostelería

nn n La hostelería se consolida como uno de los sectores más punteros  y regulares de Ourense, ocupando a uno de cada diez trabajadores de la provincia, y aferrándose así como la cuarta rama de actividad con mayor número de trabajadores. 

El paso de la crisis no ha provocado una merma en la actividad de bares y cafeterías, un modo de inserción laboral en el que está encontrado su hueco, principalmente, el colectivo de personas llegadas desde el extranjero, que sostienen el empleo ante la falta de relevo generacional en muchos establecimientos.

En la actualidad, y según los datos de la Seguridad Social, la conclusión es rotunda:  el pasado mes de junio se cerró con 7.440 personas afiliadas en bares y cafeterías, el número más alto que se recuerda. 

Las cifras de contratación en esta rama de actividad registrada en el Servicio Público de Empleo (Sepe) a finales de 2017 triplican a las registradas al cierre de 2007, año previo al estallido de la crisis. Hace diez años, se firmaron 6.085 contratos en el sector hostelero, mientras que ahora se firmaron 17.203. 

Y es que la crisis no ha cerrado negocios, y durante los años más duros no ha dejado de crecer el número de trabajadores en el sector. Las unidades –bares y cafeterías– registradas en el directorio de empresas del Instituto Galego de Estatística lo dejan claro: desde el 2008, Ourense apenas perdió un 3,6% de negocios hosteleros, pasando de 2.544 a 2.451. Así, es la provincia gallega donde menos se redujo el número. 


Superando a la construcción


La hostelería ha dejado atrás a la construcción, que hace una década era la potencia que todo lo podía en el mercado laboral ourensano, y se consolida entre los sectores más punteros y dinámicos. A costa, eso sí, como advierten a este periódico desde centrales sindicales como Comisións Obreiras, de "moita precariedade laboral" y "moita temporalidade". Más del 86% de los contratos en hostelería son temporales. 

El problema con el que ha de lidiar el sector es con la falta de jóvenes interesados en recoger el testigo de históricos establecimientos o aquellos ubicados en barrios. Muchas personas se jubilan y los inmigrantes suplen esa falta de mano de obra en un sector en el que, según fuentes consultadas, algunos nacionales "no están dispuestos a trabajar, debido a condiciones bastante duras de horarios y sueldos bajos". 

"Los que tienen aspiraciones suelen marcharse, y los que se quedan es porque viven bien haciendo otra cosa. Solo piden trabajo los extranjeros, los españoles, como mucho, de extras de fin de semana" , indica el propietario de un céntrico establecimiento de ocio. 

El número de extranjeros  afiliados a la Seguridad Social en hostelería asciende a 960, el 13% de todos los que trabajan en este sector, la cifra tanto porcentual como absoluta más alta que se recuerda. En total, el 23,14% de los foráneos que viven en Ourense trabajan en el sector hostelero, una cifra que se incrementó en el último año un 11%. 

Además, el 10,8% de los contratos firmados en 2017 en los servicios de comidas y bebidas los firmaron personas de fuera de España y el 16% de los ayudantes de cocina son ya extranjeros. 


Ourense es ya la cuarta capital de provincia con más bares por habitante


El peso de la hostelería en la provincia va a más, como demuestran los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA). En 2010, apenas un 5,9% de los trabajadores ourensanos estaba ocupado en este nicho laboral, y este porcentaje se dobló durante los años de la crisis económica, hasta alcanzar el 10,3% actual. 

Según el último estudio de Coca Cola, en base a los datos de la Federación Española de Hostelería y Restauración (FEHR),  que difieren ligeramente de los registros reales mostrados por el IGE, Ourense es la novena con más establecimientos de restauración de España, con 4,05 bares para cada 1.000 habitantes. 

Es también, según los datos de la FEHR, la ciudad gallega con más bares por habitante, seguida de cerca por Santiago de Compostela.

 "La población dispersa y en pequeños núcleos genera una estructura de bares más generosa: son muchos establecimientos pequeños", asegura José María Rubio, presidente de la FEHR.

Ciñendo el análisis a las capitales provinciales, Ourense es la cuarta con más bares por habitante; solo por detrás de León, Salamanca y Zamora. 

Otro de los estudios publicados, el del Anuario Económico de La Caixa, sitúa a Leiro, Ribadavia, O Carballiño, Pobra de Trives , A Mezquita, Tarsmiras y Carballeda de Valdeorras, como los concellos con más bares por habitante. Aunque la palma se la lleva Xinzo de Limia, en lo más alto, con 10,5 bares para cada 1.000 habitantes.