DESAPARICIÓN

La madre de la menor ourensana desaparecida sospecha que la tienen "retenida"

"Lo único que quiero es que vuelva", afirma la madre que descartaba este martes que su hija se fuera de casa por voluntad propia

La menor, que se atribuyó el nombre de Mark, en una imagen reciente.
La menor, que se atribuyó el nombre de Mark, en una imagen reciente.
La madre de la menor ourensana desaparecida sospecha que la tienen "retenida"

Las fuerzas de seguridad siguen los pasos de los amigos que tenía Elizabeth Belmonte Villamarín (16 años), desaparecida desde el pasado día 27, para hallar un rastro que permita localizar su paradero.

Los agentes, tanto de la Guardia Civil como de la Policía Nacional, sospechan que la joven se marchó de casa por voluntad propia. Sin embargo, su madre, María Jesús Villamarín, descartaba este martes esta posibilidad y asegura que "alguien la tiene retenida. Sabía que su abuela se tenía que someter a una intervención quirúrgica este jueves. Me resulta muy extraño, conociendo la relación que tenía con su abuela, que no le envíe un mensaje o la llame para que entre tranquila en el quirófano", afirmó María Jesús Villamarín, insistiendo en que, "si no estuviera retenida, seguro que ya se lo había enviado. La gente con la que está, se lo impide".

 La menor reside habitualmente con su madre Amoeiro, pero cuando desapareció se había desplazado a la casa de su abuela en la ciudad, en el que se registró un robo de varias joyas, que fue atribuido a la menor. Su progenitora no descartó el pasado domingo que la menor se pudiera haber marchado para no enfrentarse a su abuela, al tiempo que pedía que regresara a casa y, posteriormente, resolver el tema. "Lo único que quiero es que vuelva", afirma.

La asociación de familias de menores trans Arelas, de la que forma parte Elizabeth, pidió la colaboración ciudadana para localizar a la joven, distribuyendo un cartel en el que aparece con el nombre de Mark Belmonte. 

María Jesús Villamarín rechazaba ayer que la menor se marchara de casa por su condición sexual o problemas de este tipo. "Nos lo dijo un poco tarde y aún no hubo tiempo de cambiar el nombre, pero cuenta con todo mi apoyo", afirmó, puntualizando que en el propio colegio en el que cursa estudios, tercero de la ESO en el Instituto Julio Prieto Nespereira de la ciudad, se activó el protocolo de actuación nada más tener conocimiento del caso.