ENTREVISTA - CIENCIA

Pablo Martínez: "No hay que ser Albert Einstein para entrar en el CERN de Ginebra"

El investigador en el Instituto de Física de Cantabria y doctorado en calibración y construcción del detector de partículas del CERN  participará mañana en el Aquae Talent Hub que acoge la sala Marie Curie del Campus de Ourense

Pablo Martínez, durante el Aquae Talent Hub del año pasado.
Pablo Martínez, durante el Aquae Talent Hub del año pasado.
Pablo Martínez: "No hay que ser Albert Einstein para entrar en el CERN de Ginebra"

El investigador en el Instituto de Física de Cantabria y doctorado en calibración y construcción del detector de partículas del CERN de Ginebra Pablo Martínez, participará mañana en el Aquae Talent Hub que acoge la sala Marie Curie del Campus de Ourense, organizado por la Fundación Viaqua y la Universidad de Vigo.

¿Qué pretende transmitir con su intervención en el Aquae Talent Hub de este año?

Ofreceré una charla transversal, que sirva de inspiración a los chavales, en la que recorreré la historia de la Física desde el siglo XX, desde el momento en que todavía no existía la Física de partículas, hasta que se fue descubriendo la mecánica del espacio y el tiempo. Pretendo explicar la mecánica investigadora y también sobre los temas que están de actualidad, como la materia oscura.

¿Qué hitos escogerá para ese recorrido por la historia de la Física?

Seleccionaré tres o cuatro. Uno de ellos es el descubrimiento por parte de Max Plank de que la energía, que se pensaba que era una variable continua, sólo puede ir, en realidad, en unas pequeñas cantidades discretas, a las que llamó quantums; esto es la base de la mecánica cuántica que rige ahora mismo la Física atómica y de partículas. Otro, será el descubrimiento de Einstein de que nuestro concepto de espacio y tiempo era erróneo, como demostró con la teoría de la relatividad. Cuando investigadores posteriores hicieron uso de estos dos conceptos, vieron que aparecían partículas que contenían energía negativa. Fue el origen de la antimateria, que se postuló y luego se descubrió, con el positrón.

También hablará de la materia oscura.

Será uno de los ejes de la charla, fundamentalmente en torno a las búsquedas de lo que se llama nueva Física, que incluye nuevas partículas que hay que descubrir. Los modelos matemáticos actuales funcionan extremadamente bien, pero cuando empiezas a ponerte en partículas que tienen más y más energía, vemos que esos modelos empiezan a fallar. Aparte, ahora mismo tenemos en el universo una gran incógnita, que es precisamente esa materia oscura. De toda la materia existente en el universo, la mayor parte de ella no sabemos lo que es, sabemos que está ahí porque ejerce gravitación sobre los cuerpos del entorno pero carece de luz y quedan por determinar sus componentes.

Y sobre su paso por el CERN.

Me interesa bastante, porque hay una idea que me gusta transmitir a los estudiantes y la gente que acuda a la charla. No hay que ser Albert Einstein para ir al CERN de Ginebra,  todo lo que hay que hacer es sacar unas notas en la carrera que sean aceptables y moverse un poquito. En mi caso por ejemplo, estaba trabajando con el grupo de la Universidad de Cantabria, había que calibrar en el CERN un aparato y me mandaron allí. Así que no se trata de un coto cerrado.

¿Qué diría a quienes se acerquen a esta charla con prevención porque vea árida la Física?

Animo a la gente a que le dé una oportunidad a la Física, acaba enganchando. Algunos de los descubrimientos hechos en Física en el siglo XX nos han hecho cambiar nuestra visión del mundo y descubriendo que el universo, a medida que lo vamos conociendo, resulta cada vez más antiintuitivo.