SOCIEDAD

El proyecto de los refugiados arranca en cuatro rectorales

Técnicos de Arquitectura sin Fronteras inspeccionarán ocho inmuebles para elegir los mejor conservados 

La rectoral de Verín, situada a la derecha de la iglesia, está entre las que podrían acoger refugiados.
La rectoral de Verín, situada a la derecha de la iglesia, está entre las que podrían acoger refugiados.
El proyecto de los refugiados arranca en cuatro rectorales

El proyecto de acoger familias que huyen de conflictos bélicos en casas rectorales que están vacías de la provincia comienza a tomar forma. Técnicos de Arquitectura sin Fronteras (una asociación de voluntarios a nivel nacional) inspeccionará en los primeros días de mayo ocho viviendas ocupadas en otras épocas por sacerdotes con el objetivo de comprobar su estado de conservación. Una vez finalizados los trabajos, según explicaron en el colectivo, escogerán cuatro inmuebles, que deben estar acondicionados con todos los servicios en el menor tiempo posible para albergar a otras tantas familias de refugiados.

Los inmuebles están situados en la comarca de A Limia, Amoeiro, Monterrei, Ribadavia, San Cibrao das Viñas y Vilamarín y serán cedidos por el Obispado de Ourense. "Es un proyecto piloto, que recibimos con ilusión cuando nos lo plantearon y esperemos que salga bien", asegura el ecónomo de la Diócesis, Daniel Argiz Rodríguez.

Los inmuebles deben tener a su alrededor necesariamente entre una y tres hectáreas de terreno. Las ocho rectorales escogidas para esta primera fase del proyecto los tienen. Los refugiados, una vez instalados, contarán con el asesoramiento de los técnicos de la Red Estatal de Desarrollo Rural (REDER) para cultivar lúpulo y cebada para las empresas integradas en la Asociación de Cerveceiros. "Podrán criar aves. En este caso, la comercialización de la producción también está garantizada", afirmaron en REDER.

El proyecto lo lidera la Secretaría General de Inmigración, que la semana pasada reunió en Madrid a todas la partes implicadas. En la citada Secretaría, tras reconocer que la integración puede ser difícil por ser personas que vienen de otras culturas y no conocen el idioma, confían en que el proyecto servirá para "fijar población en el medio rural", al tiempo que se ofrece "ayuda a personas que lo están pasando muy mal".