CIUDAD

Rescatan a cinco jóvenes tras quedar atrapados en el Miño

La subida del nivel del río les sorprendió en un pequeño islote situado a la altura del puente del tren

Policías locales, durante el operativo de rescate del grupo de jóvenes.
Policías locales, durante el operativo de rescate del grupo de jóvenes.
Rescatan a cinco jóvenes tras quedar atrapados en el Miño

Un grupo de cinco jóvenes movilizó a primera hora de la noche de ayer a efectivos de la Policía Local, Bomberos y Protección Civil, tras alertar que estaban atrapados en un islote del río Miño, en el tramo que hay entre el puente de la vía del tren y la presa de Velle.

Al lugar acudieron de inmediato varias patrullas de los agentes locales, mientras los bomberos preparan su zodiac para rescatar a los jóvenes. Aunque, al final, no fue necesario, su utilización, dado que salieron por su propio pie con la ayuda de los efectivos de emergencia. El operativo de rescate comenzó  a las 19,50 horas cuando en la  Policía Local recibían la llamada de auxilio. Una patrulla inspeccionó las dos orillas del río Miño con el objetivo de localizar el punto exacto en el que se encontraba el grupo y determinar las dificultades que presentaba el caudal para su rescate.


En una roca


Los agentes localizaron a los jóvenes de pie en lo más alto de una roca, cercana al margen derecha del río, a la altura del puente del tren.

Desde la jefatura de A Ponte se alertó a los bomberos, que ya estaban preparados para salir con sus medios para actuar en el agua. Una unidad se desplazó al lugar, pero los efectivos apenas llegaron a intervenir, dado que la central hidroeléctrica -también fue alertada de la situación- paró la producción de energía eléctrica, lo que acabó provocando que dejara de turbinar el agua y acabase descendiendo el nivel del río.

Los jóvenes quedaron atrapados al subir el caudal del Miño de forma repentina a causa del funcionamiento de la central de Velle.

 El pasado año, los bomberos ya tuvieron que rescatar a un pescador en mayo, a la altura de Outariz, cuando estaba pescando en unas rocas y no se  percató de la crecida repentina del cauce. Entonces, los bomberos sí se vieron obligados a utilizar sus medios acuáticos, dada la fuerte corriente y la profundidad del Miño en esa zona.