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Los venezolanos se hacen oír en Ourense

Casi 2.000 residentes venezolanos de la provincia participaron en la votación de la consulta popular celebrada ayer en distintas partes del mundo. En Ourense, las colas para votar llegaron desde Paz Nóvoa hasta la calle Concordia

Los venezolanos se hacen oír en Ourense

Alrededor de 2.000 venezolanos residentes en la provincia de Ourense participaron en la consulta nacional organizada por la oposición política de ese país para que los ciudadanos se pronuncien sobre la Asamblea Nacional Constituyente convocada por Nicolás Maduro.

Se celebró de forma simultánea en distintas partes del mundo. Desde las 09,00 horas hasta pasadas las 19,00 horas, cientos de ciudadanos con nacionalidad venezolana pasaron por los denominados puntos soberanos de Ourense para manifestar su opinión en lo que todos conocen como "el plebiscito". 

Ourense, Celanova y O Carballiño fueron las tres localidades elegidas en la provincia. A media mañana, las colas para votar en la la plaza de Paz Nóvoa de Ourense llegaban a la esquina de la calle Xoán XXIII con Concordia.

Más de 100 personas se agolpaban a esa hora deseosos de transmitir sus opiniones y responder a las preguntas que recogían las papeletas de este referendo. Un total de976 personas pasaron por alguna de las tres mesas habilitadas en Paz Nóvoa durante todo el día. 

El coordinador del punto de votación de la capital, José Reza, se mostraba "orgulloso" de la respuesta de sus compatriotas, ya que se superaron "todas las expectativas". Reza, que vivó casi toda su vida allá, dice que Venezuela vive una "guerra civil" en las calles. "Hay más muertes que en zonas en guerra como Irak, esto es insostenible", manifestaba. 

El ambiente festivo venezolano también se desplazó hasta otras partes de la provincia. En los bajos de la casa consistorial del Concello de Celanova se habilitó una zona de votación para los más de 1.000 venezolanos residentes en las Terras de Celanova, Allariz-Maceda, Cortegada, A Gudiña, la comarca de Monterrei, la Baixa Limia y el norte de Portugal. "La respuesta ha sido brillante, han venido de todas partes de la provincia, es un éxito", señala la coordinador de la zona, Deisy Ramírez. En Celanova, depositaron su papeleta cerca de 400 personas, las mismas que lo hicieron O Carballiño en un ambiente "cívico" para "luchar por la libertad", como decía el coordinador de la zona, Enzo Pirruccio.

"Nos secuestraron tres veces"

En Ourense, Harold Montes y Francis Salinas, una pareja de venezolanos originarios de Maracay que lleva ya dos años residiendo en Ourense, se acercaron a votar "con mucha ilusión. La crisis que estamos viviendo en Venezuela no tiene comparación con otra cosa. Venimos a votar por nuestros hijos, si no hay una respuesta, este gobierno se perpetuará en el poder y se agrandarán aún más los problemas. Somos muchos más los que estamos en contra, lo vamos a demostrar con nuestras papeletas", decía Montes con énfasis.

Se emocionaban al recordar por qué tuvieron que abandonar el país. "Nos tuvimos que ir de allá para garantizar la seguridad de nuestros hijos", señala Montes. "Nos secuestraron tres veces en nuestra ciudad, siempre salíamos con miedo a la calle", puntualiza Francis Salinas. "La situación de inseguridad del país es tremenda, el dinero ya no tiene sentido, ahora lo único que tiene valor es sobrevivir", responde su marido. 

A mediodía se acercaron también a votar Claudia Teruel y Mariana Socorro, madre e hija, que llegaron a la ciudad hace ocho meses. "Nuestro país está mal, pero en cuanto consigan sacar adelante la constituyente supondrá la instalación de una dictadura disfrazada de democracia", señala Teruel.

"Que escuchen la voz del pueblo, creo que es una demanda conjunta del 80% de la población", manifestaba Socorro. Estas mujeres vivieron hasta 2016 en Venezuela y conocen la situación: "Lo que aquí se transmite en los medios es real. Hice cola varios días a las seis de la mañana para comprar papel higiénico y al final me quedé sin poder adquirirlo". Un emigrante ya retornado, Claudio Cachaldora, lo tenía claro: "Amo Venezuela pero la situación es un desastre. La culpa es de la cúpula, por eso hay que votar para hacer fuerza".