XORNAL ESCOLAR

"Me enseñan o aprendo"

Modelo receptivo de enseñanza frente al Modelo de Construcción Activa del Conocimiento

Dos niños escribiendo en un aula.
Dos niños escribiendo en un aula.
"Me enseñan o aprendo"

Para que la información percibida forme parte de nuestro bagaje de conocimientos es preciso establecer un nivel de relación comprensiva y de coherencia entre el nuevo contenido y aquel otro ya existente relacionado de forma previa en nuestra memoria permanente, de forma que sea posible elaborar una representación mental significativa del mismo. Al no hacerlo así, las personas tendemos ha realizar atribuciones mecánicas de los contenidos nuevos, de forma que su recuperación posterior solo será posible mecánicamente, lo que dependerá exclusivamente de la memoria de repetición; no en vano, los exámenes o pruebas de evaluación, se fundamentan precisamente en analizar la información adquirida, basada en su carácter memorístico.

Pero, en esta situación educativa, nos encontramos con un problema básico, pues la memoria humana en sus niveles mecánicos (memoria sensorial, memoria de trabajo) es, por economía cognitiva, muy limitada, tanto desde el punto de vista temporal, como espacialmente; por tanto, es necesario establecer contenidos que sean significativos para que la información percibida pueda acceder desde un proceso mnésico mecánico inmediato a un contenido semántico o procedimental disponible en la memoria permanente o memoria a largo plazo, donde la información ya podrá permanecer de manera ilimitada y cuya recuperación va depender de los nexos o enlaces construidos significativamente durante el proceso de aprendizaje en si mismo.

Así pues, para facilitar la asimilación cognoscitiva en este sentido es necesario realizar una evaluación individual sobre los contenidos previamente adquiridos por los estudiantes para poder presentar las nuevas informaciones, pero esta situación podría convertirse en una labor poco menos que imposible al tener que hacer este mismo proceso en cada una de las tareas y con cada uno de los estudiantes de nuestras clases tan numerosas. Por esta razón, frente a una enseñanza- aprendizaje de tipo receptivo- explicativa, en la cual el docente realiza una función explicativa de lo que el estudiante ha de aprender y cuya evaluación se fundamenta básicamente en su reproducción memorística, existen otros modelos apoyados en las teorías del procesamiento activo de la información.

TAREA DEL DOCENTE

En este sentido, los estudios sobre constructivismo proponen modelos activos basados en la construcción del aprendizaje, en el cual, la tarea del docente se reduce considerablemente en su aspecto explicativo y ésta se centra en señalar los objetivos a alcanzar en cada tarea, especificar los criterios de evaluación de su desarrollo, aportar el material necesario para llevarlas a cabo, mediar durante el proceso de su realización y facilitar el apoyo que pudiera ser necesario.

Este tipo de enseñanza- aprendizaje puede realizarse de forma individual, pero, teniendo en cuenta que el aprendizaje es un proceso de construcción social, las actividades pueden llevarse a cabo en pequeños grupos de estudiantes (normalmente de 3 a 5), en los que cada uno de ellos aporta la información al grupo, de acuerdo con la autoevaluación inicial de los contenidos previamente adquiridos en relación con esa tarea concreta (escalas de autoobservación) y, en consecuencia, responder a los objetivos propuestos.

A lo largo de este proceso, el sistema de mediación docente se convierte en el aspecto esencial de este modelo de enseñanza, entre los cuales cabe destacar, entre otros, el modelo ALEM, los modelos de Johnson y Johnson, los trabajos de Johns Hopkins, el modelo de Jisgaw II, el modelo STAD, el modelo TGT, el modelo TAI, el proyecto CIRC, el modelo de la Ciudad de Johnson, el modelo CBAID, el proyecto Link, el modelo de los Grupos de Investigación, el modelo Learning Together, el modelo Co-op- Co-op, o el modelo Peer Tutoring.

En todos los modelos citados, los estudiantes construyen autónomamente la información en base a las indicaciones iniciales y, al hacerlo así, ellos mismos elaboran las relaciones significativas de los nuevos contenidos con los ya asimilados anteriormente, con el fin de poder trasladar esta nueva información de forma comprensiva a la memoria permanente, desde donde podrá ser recuperada en términos significativos cuando sea preciso, pero lo que es más importante, al hacerlo así, se facilita el uso activo de este bagaje de conocimientos que los estudiantes van construyendo para poder responder progresivamente a los objetivos propuestos desde el docente.