ESCOLA DE PAIS

Uno más en casa

Pautas para favorecer el desarrollo emocional cuando la familia crece

Imagen de una niña con su hermana.
Imagen de una niña con su hermana.

El día a día de las familias cambia mucho con la llegada de un bebé a casa, se producen muchos cambios en el hogar. Los cambios pueden ser difíciles de asimilar para el hermano/a mayor. La llegada de un nuevo miembro a la familia generalmente provoca celos en el hermano/a mayor.

El hermano/a mayor puede responder de diferentes formas: asustado, curioso, fascinado, desconcertado, dependiente de la madre o celoso. No hay que preocuparse en exceso, los celos no son ni tan graves ni tan duraderos, son la forma de expresar sus sentimientos por los cambios y lo habitual es que desaparezcan cuando se acostumbre a ellos. Estos sentimientos son normales y necesarios, cuando un niño/a no expresa ningún tipo de sentimiento ante la llegada de uno/una más a casa puede que esté escondiendo algún otro problema.

El mayor necesita la atención exclusiva de antes, por lo que, además de los celos y la rivalidad también pueden aparecer síntomas de regresión temporales como pesadillas, incontinencia de la orina, volver al chupete y/o utilizar un lenguaje más infantil. 

En todos los niveles (familiar, educativo y social) si hay algo claro es que los niños/as no son números y no existe una teoría válida para todo. Siempre deberíamos tener en cuenta características propias de cada niño/a y de su entorno. El punto de partida, siempre, es que no hay dos niños/as iguales. 

El comportamiento de los padres determinará en gran medida cómo se tomará su nuevo papel de hermano/a mayor. La mayor parte de la aceptación va a depender de la forma en cómo se maneje la nueva situación. Se debe tratar que la incorporación del nuevo miembro de la familia no cause trastornos. Para ello hay que hacer partícipe a toda la familia, nadie, en ningún caso, debe relegar al niño/a mayor a un segundo plano. Hay que adoptar medidas en casa, en la familia y en el entorno. Con la intención de responder a las dificultades o problemas que nos encontramos cuando llega un nuevo miembro a la familia para ayudar a los niños/as a entender y aceptar la nueva situación podemos sintetizar las siguientes estrategias.

Estrategias

Algunas estrategias a seguir serían: desde pequeños se le debe hablar de forma clara y breve del nacimiento de un hermano/a, dejar que os acompañe durante el embarazo y hacerlo partícipe en todo lo relativo al nuevo miembro de la familia. Se deben mantener las rutinas, los cambios no pueden establecerse con la llegada del bebé a casa.

El proceso de adaptación es necesario y no tiene que ser negativo, es conveniente dedicarle, todos los días, un momento en exclusiva (leer cuentos sobre la familia, su nuevo rol de hermano/a mayor y de compañeros de juegos, ver fotos y/o videos de cuando él era más pequeño) e implicarle en la nueva organización familiar. Compartir momentos divertidos en familia. También es muy importante no ridiculizar sus sentimientos, hay que animarle a expresar lo que siente en relación al hermano/a ya que ahora tiene que compartirte con el bebé que exige mucha dedicación y atención. Permitirle que mire y lo acaricie siempre que quiera. Involucrarlo en las tareas del cuidado del pequeño/a de casa, debe participar y ayudar (llevar pañal, colaborar en la ducha o al hacer biberón...), dejar que decida en ocasiones algo relativo al bebé como la ropa que le vamos a poner. 

Es muy importante ignorar las llamadas de atención (mal comportamiento) y alabar su conducta cuando cuide a su hermano/a. Si te pide de nuevo el chupete o biberón, dáselo (las regresiones son normales), actúa con normalidad y entenderá que él ya es mayor para volver a utilizarlos. 
No es positivo que le mimes en exceso ni engañarlo o fingir una actitud de desapego hacia el nuevo miembro de la familia.
El papel de los familiares y amigos es de suma importancia, deben centrarse en el hijo/a mayor.  Si llevan regalo deben regalarle también al mayor y que sea él quien presenta/enseñe al bebé a las visitas. 
Es muy importante que los niños aprendan desde pequeños que las cosas no son siempre como nos gustaría que fuesen. Se debe inculcar que cada uno es único, ni mejor ni peor simplemente diferente. Todos los niños/niñas necesitan comunicación, sentirse queridos y paciencia, esa es la clave del éxito.

Conclusiones

Los hermanos/as nos ayudan a crecer y a ser mejor personas. Un hermano/a es el mejor regalo que los padres pueden hacer a sus hijos/as, ya que son las personas de las que más se aprende a lo largo de la vida. Son los mejores compañeros/as de juegos, los mejores maestros/as, los mejores amigos/as, en definitiva, el mejor apoyo durante toda la vida. Los niños/a que tienen hermanos/as aprenden a compartir y esperar, a solucionar problemas, desarrollan más y mejores estrategias a nivel social, emocional e incluso intelectual. Los mejores compañeros/as de vida son los hermanos/as.