Ni tanto...

Ni fue bueno que el COB llegara tarde ante el Melilla ni tampoco que se "ausentara" antes de tiempo ante Castellón. Por igual penalizó al COB su falta de concentración que de continuidad.

El COB y sus circunstancias. Sus contradicciones. En un artículo el periodista norteamericano Dean Neil, explicaba por que sus paisanos se negaban a utilizar las rotondas, siendo más rápidas y menos conflictivas que lo podía ser un semáforo. "La estadounidense es una sociedad basada en la libertad, la cooperación espontanea resulta compleja y la reglamentación encuentra mucha resistencia". De igual modo debió pensar un COB que en el tramo decisivo -ultimo cuarto- de  su enfrentamiento ante Castellón optó por aquella vía que le llevó a desembocar ante un semáforo en rojo. Con la consiguiente pérdida de tiempo que luego intentó recuperar, de manera equivocada, a base de "acelerones" individuales. Por libre. Lo que fue la actuación de Johnson y sus contraindicaciones defensivas, Uzas, casi en todo, acertado en poco,  Ahonen, descentrado en las prisas...o lo mal que lo pasaron los Rozitis, Ndoyen ante la torre castellonense, Rowley. 

Derrota que, por otra parte, no penaliza, de momento, al COB en su lucha por la permanencia. No fue creado para otros objetivos.  Lo ilusionante fue que el conjunto ourensano, parafraseando a un conocido político, fuera capaz de hacer "todo lo que pudo e incluso más de lo pudo" por reconducir una delicada situación en la que estaba metido. Lo absurdo ahora es incidir en el error, de ese mismo político, comprometido, por "hacer todo lo posible e incluso lo imposible si es que lo imposible es posible". Lo que a él mismo le costará entender.