Sin huellas del pasado

Sin huellas del pasado

Como un patriarca, presidiendo la ciudad de Ourense, asentada sobre un gran peñasco, tenemos la Cruz de Montealegre. Enfrente, la belleza del alba, el amanecer, la luz del día, que contrasta, a escasa distancia con el cementerio y su patético frontispicio: El término de la vida / aquí lo véis / el destino de alma / según obréis. 

Cruz del Montealegre, alrededor de la cual la juventud ourensana celebra todos los años, el 11 de noviembre, el San Martiño, o sea la fiesta de los Magostos. Fiesta que mentalmente me retroetrae a la adolescencia. Siempre me encantó el Montealegre que en más de una ocasión he recorrido caminando hasta los Gozos, lugar en donde ahora los ourensanos, en la canícula del verano, pueden disfrutar gratis de unas variadas y magníficas instalaciones deportivas. Obra llevada a cabo, dicho sea de paso, por iniciativa del ex conselleiro de Turismo durante el mandato de Fraga Iribame, Manuel Angel Villanueva Cendón (cariñosamente Manancho), recientemente fallecido. D.E.P.

Como referencia histórica, pues no en vano he nacido con esa Cruz longeva ¡xa choveu!, he intentado saber lo siguiente: desde cuándo y por iniciativa de quién preside la ciudad. Para: ello, desde aquí desde A Coruña, me dirigí telefónicamente a varias dependencias dependientes de la administración sin resulitado positivo, pues las respuestas fueron "que no sabían" de esta Cruz que fuera parte de la historia de Ourense ¿o sólo Las Burgas conforman nuestra historia? Sin acierto, lo he intentado y agradecería la información por parte del servicio responsable con unas gracias anticipadas.