Las almas de Podemos

Las almas de Podemos

La de Podemos es la historia de un éxito. El éxito de un grupo de profesores que fue capaz de dar una estructura a las protestas del 15-M consiguiendo en dos años un importante poder institucional, empezando en el Parlamento Europeo y siguiendo en municipios, comunidades autónomas y las Cortes Generales.

Ahora bien, levantar una estructura partidista no es fácil y es lógico que entre sus impulsores afloren diferencias. Una cosa es la política teórica, o la de asambleas en la Universidad o en los barrios, y otra muy distinta es la hacer política en las instituciones. Y aquí es donde vienen aflorando los problemas entre los inspiradores de Podemos, principalmente entre dos de sus cabezas más visibles, Pablo Iglesias e Iñigo Errejón.
A lo que parece Pablo Iglesias quiere "asaltar los cielos" y por el camino que tiemblen los que considera sus enemigos de clase, mientras que Iñigo Errejón pretende es ir convenciendo a las capas más templadas de la sociedad, esas que un día dieron la mayoría absoluta al PSOE, para que ahora confíen y voten a Podemos.

Iglesias quiere cambiar el modelo social a las bravas mientras que Errejón parece optar por una vía más lenta y tranquila. Cuestión de formas, cuestión de tiempo, cuestión de táctica, cuestión de estrategia.

En realidad, entre dar miedo y convencer siempre es mejor convencer. Uno de los problemas de crecimiento que tiene Podemos es precisamente que dan miedo pero no solo a los poderosos, que eso no está de más, sino que dan miedo a muchos ciudadanos de a pie que no quieren aventuras de final incierto. Además a esto hay que añadir que no esta siendo un éxito precisamente la "gestión" de Podemos en muchos de los ayuntamientos donde gobiernan o son determinantes.

Así que a lo que parece la crisis de Podemos se puede resumir entre dar miedo o convencer y en esa disyuntiva dicen que Pablo Iglesias tiene las de ganar frente a Iñigo Errejón. Pero ganar una batalla interna no significa ganar la batalla más importante que es la de la sociedad salvo que se quiera "asaltar los cielos" a las bravas.

Lo mejor que le podría pasar a Podemos es que fueran capaces de hacer compatibles sus dos almas, la que representa Iglesias y la de Errejón, porque de esa tensión pueden aprender ambos amen del resto de su organización. Si Podemos pierde a Errejón, perderá mucho más que a uno de sus dirigentes porque significará que quienes se quedan dentro pretenden un liderazgo y un proyecto monolítico. De la misma manera que perder a Iglesias supondría perder la osadía, el desafío, la utopía.

Hay quienes se frotan las manos pensando en la crisis de Podemos. A mçi me parece que sería un revés que fracasara el proyecto de Podemos porque es una organización que ha hecho que nuestra sociedad despierte y que los poderosos se preocupen y esto nunca está de más.