Mundo robótico

Pese a todos los pronósticos de Trading Economics y Eurostat, sobre el hecho de que la robotización iba a eliminar toda clase de puestos de trabajo, las últimas noticias basadas en el estudio realizado por el portal Prevención Integral, son contrarias. Así nos informa de que los países con menos desempleo son aquellos que utilizan más robots, como por ejemplo y entre otros, Singapur, Corea del Sur, Japón y Alemania. Estos países que son líderes en robótica, también lo son en los índices de empleo, o por lo menos este no registra más bajas. Si la ciencia de la robótica sigue como hasta ahora, no hay ninguna duda de que el mundo se llenará de ¿seres? metálicos o de otros materiales que compartirán el día a día con sus dueños. 

Por lo tanto, queridos lectores, no teman. En cuanto puedan háganse con aquellos ¿aparatos? que hagan más fácil su vida. Cierto que de momento no tienen sensibilidad, ni piensan, ni respiran. Se mueven automáticamente, pero no se olviden queridos lectores que ya se trabaja con la inteligencia artificial. Así que tengan mucho cuidado de no encariñarse con ellos y de verlos siempre como algo que ¿nada tienen que ver con el humano? 

Sin embargo y sobre esto último, existen ya serias y razonables dudas. ¿Hasta qué punto un robot que te sirve, te habla, te protege en cierto modo, no puede despertar un sentimiento de afecto? Hasta ahora ningún aparato electrodoméstico nos ha mirado a los ojos, pero ¿será así con los robots humanizados, tal vez hechos a semejanza de la persona? No es extraño que en los países con más índice de robotización no se incremente el desempleo. La robótica puede llegar a ser un mundo inabarcable. Para ello se necesitan infinidad de variedades en cuanto a la composición de estas máquinas e infinidad de recursos económicos y humanos. De momento ya hablamos con máquinas. Ya casi es imposible marcar el número de un organismo o ente empresarial sin que tengamos que entendernos con esa voz grabada que nos dice lo que tenemos que hacer para llegar a quién al final ha de respondernos personalmente. Este es un ejemplo de tantos otros que podrían destacarse. Es muy posible que haya mucho trabajo para proyectos robóticos cuya finalidad ni lleguemos a soñar. A donde llega la imaginación, llega la realidad. La historia así lo ha demostrado. Queridos lectores, sólo queda esperar.