Ocurrencias

Aunque cada vez nos vamos aproximando más al comportamiento de los animales que llamamos irracionales que no dudan en hacer sus necesidades fisiológicas en el momento y en el lugar en que les viene el apretón,  sin tener la preocupación  de limpiarse, ver si los están mirando, o tirar de la cadena, seguimos teniendo diferencias, por eso nos seguimos sorprendiendo y escandalizando cuando vemos las imágines de una pareja de amantes humanos, tal vez humanoides, no se distinguía muy bien, apagando sus entusiasmos sexuales en un inclinado tejado, cosa que, por otro lado, veríamos lógica y natural en el caso de que esa pareja fuera de palomas, moscas o gatos, por ejemplo. Como vemos, aún tenemos camino por recorrer para alcanzar ese nivel de libertad que tienen muchas especies.

Pero como decía, sigue habiendo diferencias, al menos de momento, y una de las cosas que más nos siguen diferenciando de ellos es la falta de ocurrencias que tienen estos animalitos, no tenemos más que ver a esos toros corriendo detrás de los cabestros en los encierros de San Fermín sin que a ninguno de ellos se le ocurra darse la vuelta y retroceder , cosa que ha sucedido en muy contadas ocasiones originando gran revuelo por lo inédito.
 

Por el contrario, entre los humanos las ocurrencias están a la orden de día, las hay de todos los estilos y colores, ya se para chistes, discursos políticos, proyectos de obras o de independencias, el problema es que hay ocurrencias buenas, malas y regulares pero, incomprensiblemente, todas ellas siempre encuentran seguidores aunque, claro está, los resultados de unas y otras sean muy diferentes.

Recientemente, en un multitudinario concierto celebrado en Dublín, a alguien se le ocurrió, porque estas cosas son siempre personales, subir a pulso, con la ayuda de próximos, a un joven que estaba presenciando el espectáculo en una silla de ruedas, con las dificultades que se pueden adivinar. Entusiasmados con esta conmovedora idea, que no me extrañaría que se contagie en otros eventos, los apiñados espectadores fueron llevando en andas sobre sus cabezas a este joven en su silla hasta dejarlo en el escenario donde el cantante le dedicó una atención que seguro no olvidará en su vida. Este es un claro ejemplo de una buena idea que encuentra apoyos, pero incomprensiblemente, vemos que en este convulso mundo que nos ha tocado vivir, también encuentra seguidores el que en el mismo concierto pusiera una bomba.
A propósito de ocurrencias, un grupo de amigos/amigas hemos pensado en tener un encuentro, quedada, en lenguaje juvenil, el próximo día 12 de agosto, sábado, en una especie de romería sin santo en cualquier paraje, que ya concretaremos, de la zona fronteriza desde Lindoso hasta Ponte da Lima que se podría alternar en otros años, con Entrimo o Celanova, por ejemplo, para institucionalizar el día veraniego de la amistad hispano-portuguesa. Si le gusta la idea, le esperamos con pulpo y bacalao, sin orgullos ni transcendencias, pero amando la vida intensamente, donde la educación y el respeto serán las únicas credenciales necesarias al margen de nacionalidades, ideologías o religiones.