La Región

SEGURIDAD VIAL

“Maniobré como pude y me salvé"

Un ourensano circulaba a las cinco de la madrugada de ayer en dirección a Santiago de Compostela por la AG-53 cuando un jabalí se cruzó en su camino. Una buena dosis de reflejos le salvó de un final que pudo ser trágico. 

Así quedó el vehículo de José Rodríguez tras impactar contra un jabalí en la AG-53.
Así quedó el vehículo de José Rodríguez tras impactar contra un jabalí en la AG-53.
“Maniobré como pude y me salvé"

Con el susto en el cuerpo. Así se quedó un ourensano, José Rodríguez, que impactó contra un jabalí en la madrugada de este martes, cuando se desplazaba a Santiago de Compostela para coger un vuelo a Madrid. "Maniobré como pude y me salvé de milagro. Creo que tener un coche bastante bueno pudo influir, algún otro podría haberse quedado en el sitio", relata al otro lado del teléfono.

Con las prisas –llegaba con el tiempo justo para coger el avión– siguió hacia adelante y confiesa que "no tuve tiempo ni de llamar a  la Guardia Civil", si bien el destrozo en la parte delantera del coche es muy evidente. "El susto no lo quita nadie, ahora andaré  con mucho cuidado por la autovía", confiesa.

Pasaban las cinco de la mañana y José Rodríguez, vecino de A Ponte, circulaba con total tranquilidad por la AG-53 (Ourense-Santiago de Compostela) a la altura de Lalín. En ese momento, vio al jabalí en la calzada y maniobró bruscamente. "Acabé golpeándolo en la parte delantera y salió volando. Me salvé de milagro, pude haberlo cogido de frente", relata.

Todavía consternado, señala que ve "inconcebible" que esto ocurra en una carretera como esta, que se supone debería estar totalmente vallada, "y en la que aun encima, un poco más adelante comienza el tramo del peaje. Se supone que pagamos para que haya un mantenimiento". 

Finalmente, llegó a su destino aunque con muchos desperfectos en su vehículo. "Me salvé y no sé cómo, a algún conductor que a lo mejor no tenga tanta experiencia igual le haber pasado algo muy grave. No había visto nada igual en plena autovía", añade Rodríguez. 

La aparición de los suidos en las carreteras de altas prestaciones empieza a ser bastante habitual, aunque puede obedecer a distintos factores. "Débese en moitos casos a zonas de paso dos animais, e ao haber algún oco acceden", explica García Reinoso, de la Federación de caza. Desde la Sociedade Galega de Historia Natural, Serafín González, dice no saber las causas concretas, y apunta que "poden entrar pola saída da autovía e unha vez dentro non son quen de saír". Lo que sí es cierto es que se acercan cada vez más a las zonas urbanas o con gente. "A falta de comida pódeos facer desprazarse", indica González. 

En casos como este, de la autovía a Santiago, o como los recientes choques con jabalíes en la A-52, los animalistas proponen testar reflectores visuales, con un coste de 4.000 euros el kilómetro, y cuyo coste "se amortiza en poco tiempo", dice Rubén Pérez, de Libera!.  También proponen placas electrificadas o sensores de movimiento para reducir la siniestralidad. 


Al menos cinco atropellos a animales solo durante el pasado lunes


Los accidentes con animales salvajes siguen copando a diario buena parte del trabajo de la Guardia Civil de Tráfico en la provincia de Ourense. Solo el lunes, los agentes tuvieron conocimiento de al menos cinco choques con jabalíes en la red viaria provincial.

 A las 10,30 horas , en la N-120 (Logroño-Vigo), en el kilómetro 591,9, el conductor de un Volkswagen Golf informaba de atropello a un ejemplar de cerdo bravo. Ese mismo día por la tarde, a las 19,45 horas, los suidos volvían a hacer acto de presencia en una autovía, en este caso en la A-52 (Benavente-Porriño), en el kilómetro 236, a la altura de Toén. En este caso, había un jabalí muerto en la calzada, por un posible impacto anterior. 

Poco después, a las 20,00 horas, se producía un nuevo atropello a un jabalí en la OU-536  (Ourense-A Rúa), en el kilómetro 14, a la altura del municipio de Esgos. Y apenas un cuarto de hora después, de nuevo en la A-52 se avistó a un ejemplar  por la calzada, sin que pudiese ser localizado. A las 20,45 horas, un nuevo atropello tenía lugar en Cea, en el kilómetro 9,5 de la OU-901. Un vehículo impactaba contra un jabalí sin registrar daños. El animal escapó.

Por último, a las 00,30 horas de este martes, un animal no identificado fue atropellado en la N-120, a la altura de O Barco de Valdeorras, en el kilómetro 447.