Rafael Torres
El burka de Vox
El 6 de agosto de 1945, los norteamericanos lanzaron la primera bomba atómica en la historia sobre la ciudad japonesa de Hiroshima. El día 9 del mismo mes, repitieron el ataque atómico sobre Nagasaki.
El Japón imperial, ahora solo, con la Alemania nazi y el fascismo mussoliniano derrotados con los que había formado el famoso Eje, se encontraba a merced del odiado y todopoderoso enemigo norteamericano.
Ante ese adversario, cuyo poder apocalíptico de destrucción estaba demostrado, el orgulloso imperio del “Sol Naciente” hubo de firmar su rendición incondicional. El emperador nipón -venerado por sus súbditos como un Dios- inclinó su augusta cabeza ante el general Mac-Artur.
De no ser por el poder infernal atómico, Japón jamás se rendiría.
Nota: Aquellas bombas atómicas dicen que son poco menos que juguetes ante el poder de aniquilación de las actuales.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último
Sociedad de Promoción Exterior Principado de Asturias
Bruno López, director general de Asturex: “Exportar requiere paciencia, constancia y músculo económico”
RESTABLECER LA NORMALIDAD
Clemente González: “Para San Vicente é necesario un proxecto de pobo”
DESFILE ESCOLAR
Los escolares animaron plazas y rúas en Celanova