TRIBUNALES

Ocho años y medio de cárcel para el agresor de Trasmiras

La Audiencia considera probado que golpeó a su vecino "de forma sorpresiva" con ánimo de matarlo 

 

Ocho años y medio de cárcel para el agresor de Trasmiras

El vecino de Trasmiras Luis Rodríguez Atanes, de 72 años, acusado de haber golpeado con una pala a su convecino, Juan R.R., el 8 de marzo de 2016, fue condenado a ocho años y medio de prisión por la Audiencia provincial por un delito de asesinato en grado de tentativa.  Los magistrados dieron a conocer el fallo cuando apenas había pasado 24 horas de que finalizara la vista oral, durante la que el ahora condenado negó los hechos, asegurando que fuera su convecino, que es primo suyo, el que intentara agredirlo con un palo de hierro.

Luis Rodríguez, además de los ocho años y medio de prisión, deberá abonar a la víctima una indemnización de 140.256 euros y al Sergas 15.506 euros, por la atención prestada al herido, con el que le queda prohibido comunicarse o acercarse a menos de 500 metros durante los próximos 15 años.

En la sentencia se considera probado que Luis Rodríguez sorprendió a la  víctima cuando  salía de su vivienda y se disponía a coger su furgoneta. Sin que tuviera tiempo de reaccionar, el  condenado se dirigió a él por la espalda y de  "manera sorpresiva y evitando cualquier posibilidad de defensa", con un "claro ánimo" de acabar con su vida y profiriendo la frase "voute matar" lo golpeó  "fuertemente con una pala en la cabeza",  lo que provocó que cayera al suelo "de manera inmediata". Con  Juan R.R. ya tendido en el suelo, Luis Rodríguez continuó  golpeándolo  en repetidas ocasiones, al mismo tiempo que lo amenazaba de muerte. 

La esposa de la víctima salió de la vivienda y reprendió al acusado, que finalmente abandonó el lugar. La víctima, como consecuencia de los golpes, sufrió varias lesiones en la cabeza y en la nariz, una contusión en el hombro y una herida en el codo. Para su curación, fue ingresado, y necesitó rehabilitación y tratamiento médico quirúrgico para las heridas.  


Incapacitado para hacer una vida normal y trabajar


En la sentencia se deja claro que ambos hombres estaban enemistados. De hecho, el día de la agresión acababan de llegar a sus casas tras un juicio en Xinzo.

A Juan R.R., según se puede leer en el fallo, sufre secuelas que le impiden hacer una vida normal y trabajar. Los  informes que presentaron los médicos forense acreditan que el golpe con la pala fue "una fuerte intensidad”  que le pudo provocar la muerte".

Su abogado defensor, Luis Salgado Carbajales, argumentó en la vista que de ser condenado su defendido fuera por un delito de lesiones, por darle con la pala para defenderse. Sin embargo, la Audiencia no tuvo esta versión en cuenta. El letrado ya anunció que tiene previsto recurrir el fallo ante el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia.