FORMACIÓN

Una escuela en Allariz profesionalizará la actividad apícola de Galicia

La Fundación Ramón González Ferreiro albergará cursos y actividades de difusión para el sector

Una escuela en Allariz profesionalizará la actividad apícola de Galicia

El Ecoespazo de O Rexo albergó ayer la presentación de la nueva Escola Galega de Apicultura que tendrá su sede en Allariz, fruto de un convenio de colaboración suscrito entre la Asociación Galega de Apicultura (AGA), la Fundación Ramón González Ferreiro y el Concello de Allariz.

El objetivo del colectivo apícola, con cerca de 3.500 socios en toda Galicia de los cuales 500 son ourensanos, es promover la formación técnica de los apicultores nuevos y veteranos, así como fomentar los valores medioambientales y el asociacionismo. "Os produtos das abellas son cada vez máis valorados e máis demandados", reconocía Xesús Asorey, representante de la AGA, que cree que es necesario cambiar el "chip", reducir la venta a granel y producir pensando en la demanda y el valor añadido que tiene el producto. La innovación, centrada en las propiedades terapéuticas que tienen los productos de las abejas, será otro apartado importante de la escuela.

Desde la Fundación Ramón González Ferreiro, Antonio Blanco ponía a disposición del nuevo centro "todos os recursos, non só os materiais, senón a experiencia formativa e persoal" de la entidad con sede en Paciños, que en estos años se ha centrado mayoritariamente en el campo textil, agrícola y medioambiental. Por su parte, el alcalde  alaricano, Francisco García, calificó la iniciativa de "ilusionante e singular" y dijo que sigue la misma línea municipal de aprovechamiento del territorio para la creación de empleo y riqueza.


Acogerá diferentes actividades anuales como los cursos de formación, el Día Mundial de las abejas (el 20 de mayo) y una feria de miel en otoño


Explotaciones mixtas

La apicultura, enfatizaban los asistentes a la presentación donde había una representación de "abelleiros" ourensanos, es una fuente de ingresos para muchas familias, si bien requiere de formación, cooperación e, incluso asociacionismo, para luchar contra problemáticas comunes como pueden ser la comercialización, la avispa velutina o la varroa. En este punto, Asorey señaló que las recomendaciones de la asociación pasan porque "os apicultores non vivan en exclusiva das abellas, senón que teñan explotacións mixtas de abellas e castaña ou ovellas, porque pode vir un ano malo e os gastos fixos veñen igual", decía en referencia a un 2017 donde la producción bajó entre un 50% y un 80%

Formación, actividades lúdicas y una feria en otoño

Las instalaciones de la fundación alaricana albergarán la sede de esta escuela de formación que arrancará su actividad la próxima primavera con un curso superior de apicultura comercial, "co obxectivo de formar a profesionais da apicultura na produción e comercialización dos productos das abellas que teñen demanda no mercado e contan cun valor comercial engadido", enfatizaban desde AGA. En este sentido, tanto en este curso como en la actividad general de la escuela, se fomentará la producción de mieles monoflorales, así como la producción ecológica, sabedores de la gran demanda que existe en otras comunidades autónomas. Para ello, matizó Asorey, es necesario concienciar a los apicultores de la importancia del envasado para su posterior comercialización en circuitos más largos. 

La programación de este primer año, que incluirá la celebración del Día Mundial de las Abejas (20 de mayo) y una feria de miel en otoño, se completará con cursos de iniciación para nuevos apicultores. "Queremos que o ensino funcione de xeito colectivo e que os máis novos, aprendan e colaboren cos veteranos", concluía Asorey.