MÚSICA

Tres minutos de gloria antes del gran sueño

El 3 de febrero 1959 fue el infausto día en el que Richie Valens, Buddy Holly y The Big Bopper fallecieron en uno de los más conocidos accidentes de avión de la historia de la música

The Knack, que firmaba el éxito de “My Sharona” en 1979.
The Knack, que firmaba el éxito de “My Sharona” en 1979.
Tres minutos de gloria antes del gran sueño

Ayer día 3 de febrero con toda seguridad habrán sido infinidad los medios, que por supuesto con toda la naturalidad del mundo habrán llevado a sus páginas, micrófonos o cámaras la efeméride del famoso “día en que la música murió”, es decir, el infausto día de 1959 en el que Richie Valens, Buddy Holly y The Big Bopper fallecieron en uno de los más conocidos accidentes de avión de la historia de la música. Pero no, no se preocupen, no voy a sumarme a la cadena de obituarios. Aunque el suceso sí me ha inspirado una curiosa reflexión.

Cualquiera que haya pasado unos días en cualquier lugar de los Estados Unidos, si ha pasado un rato, bien sea en un viaje en coche o en un trayecto de taxi que tuviera cualquier emisora de rock clásico sintonizada, se habrá dado duenta que en esas FM´s hay tres canciones que uno puede llegar a aborrecer por saturación: “Hotel California” de los Eagles, “More Than I Feeling” de Boston y “American Pie” de Don McLean. Esta última, inspirada en el luctuoso suceso que se llevó la vida de los tres grandes del rock anteriormente citados y que bautizó aquella jornada como “the day the music died”. ¿A que lo recuerdan perfectamente?

A pesar de que la canción fue obviamente un éxito sin precedentes y lanzó al estrellato mundial en 1971 a un cantautor hasta entonces semi-desconocido, lo cierto es que fue el primer y último gran éxito de Don McLean, que inauguró entonces la categoría de artistas que en la industria del disco se conocen como los “One Hit Wonders”, es decir, artistas de un sólo éxito. Grupos o solistas que llegaron a lo más alto, y que aún son valorados por ello, pero de los que nadie recuerda ni una sola canción más ni consiguieron en modo alguno siquiera volver a acercarse a esas cotas de popularidad.

Aunque pueda parecer sorprendente, la lista de “One Hit Wonders” en la historia del rock´n´roll es muy amplia, y por tanto, hoy solo nos referiremos a los más notables, ya que el tema en sí daría como para un libro entero, si además sumásemos en ese libro a los que entraron en esa categoría desde el mundo del pop, la canción ligera o la disco music. Así que rebobinemos y viajemos en la máquina del tiempo hasta los años 60, donde al margen del caso McLean, empieza a producirse el fenómeno.

The Turtles – Happy Together

Pop psicodélico californiano inspirado en The Byrds que aunque lograron una mínima repercusión en 1966 a través de una versión de Bob Dylan, "It Ain't Me Babe", en 1967 su celebérrimo “Happy Together” vendió miles y miles de copias, les lanzó a la fama mundial y de hecho se convirtió en una canción icónica de lo que en parte fueron – o fueron imaginados- los años 60: Amor, felicidad, inocencia, melodías pegadizas... reemplazó a "Penny Lane" de los Beatles en el nº1 de la lista Billboard en la primavera de 1967 y fue el primer y único número 1 de los Turtles. De hecho, a partir de ahí sus siguientes producciones ni siquiera entraron en charts y el grupo se deshizo en 1970.

Scott McKenzie - San Francisco (Be Sure to Wear Some Flowers in Your Hair)

El intérprete del himno del movimiento hippie por definición – su autor fue John Philips, de The Mamas & The Papas- de hecho era un miembro del grupo anterior al formado por Philips llamado The Journeymen, que se disgregó en 1964 para dar paso a The Mamas & The Papas. McKenzie no quiso unirse a la nueva formación y optó por intentarlo en solitario, y en 1967 John Philips y Lou Adler aceptaron que grabase esta canción cara sobre todo a que fuera un reclamo para el Monterey Pop Festival de junio de 1967. El tema fue un éxito espectacular y quedó para la historia como la canción que definió toda una época, tanto por lo que significó para el movimiento hippie como para los jóvenes checoslovacos que protagonizaron en 1968 la “Primavera de Praga” hasta que las tropas del Pacto de Varsovia dieron al traste con el intento checo de desarrollar un socialismo más abierto y libre que el del burocratismo soviético. Pero McKenzie no continuó su carrera en solitario y de hecho, prácticamente desapareció de la escena a finales de los 60.

Thunderclap Newman – Something In The Air

Esta canción fue en 1969 uno de los singles más vendidos en el Reino Unido y como en los casos anteriores, ha quedado como símbolo musical de toda una época -recuérdese que fue la canción que se usó para el anuncio televisivo de relanzamiento de los automóviles Mini Cooper clásicos de los 60 a finales de los 90- y ante este éxito, incluso el guitarrista de los Who Pete Townshend quiso producir su siguiente disco, pero... de un día para otro se los tragó la tierra. De hecho hay quien sostiene que ni siquiera existieron como tal grupo, en cuanto se sabe que las guitarras de “Something In The Air” fueron grabadas por Big Jim Sullivan y no por los músicos integrantes de la formación.

Gerry Rafferty – Baker Street

La celebérrima calle londinense donde Arthur Conan Doyle situó la residencia de Sherlock Holmes en sus obras literarias inspiró esta magnífica canción, conocida sobre todo por su parte de saxo que se apoya en unas guitarras de una fuerza increíble y que fue uno de los mayores éxitos del año 1978 y de la década de los 70 en general. Su autor e intérprete, Gerry Rafferty, ganó millones de dólares por todos los anuncios de radio y televisión en los que se usó su “Baker Street”, pero años después murió, según se dice, muy apenado y deprimido al no volver nunca más a conocer el éxito masivo con ninguna otra composición suya.

The Knack – My Sharona

El éxito de “My Sharona” en 1979 por parte de este grupo de pop-new wave afincado en Los Angeles llegó a tal extremo que recuerdo como si fuera hoy como en el programa de TVE “Aplauso” llegaron a hacer una encuesta para ver si la gente a pie de calle pensaba que The Knack iban a ser los sucesores de los Beatles (!) pero tras la espuma del champagne, y a pesar de que lo intentaron en 1980 con otro hit single, “Baby Talks Dirty” que era un descarado autoplagio de “My Sharona”, muy pronto pasaron a mejor vida.

Tommy Tuttone – 867 5309 (Jenny)

Entramos en los 80, y en esta década pocos casos tan representativos del fenómemo “One Hit Wonder” como el de esta banda a medio camino entre el pop y el hard rock melódico californiana que editó como single esta historia de amor telefónico que arrasó en ventas en América. Sin embargo, y a pesar de que lo intentaron, sus siguientes discos no lograron ninguna repercusión. De ellos solo se sabe hoy que su cantante terminó siendo un reputado ingeniero informático. Imagino que seguirá buscando el móvil de Jenny...

Four Non Blondes – What´s Up

Fue, como me sucedió aunque suene ahora políticamente muy incorrecto, con el “Zombie” de The Cranberries, una de esas canciones que llegué a aborrecer y que cuando sonaba en la radio, directamente ya apagaba el aparato o cambiaba de emisora por el hartazgo. El single vendió en 1993 millones de copias, pero la banda se separó apenas un año después durante la grabación de su segundo disco. Su cantante Linda Perry lo intentó en solitario, pero sin éxito importante alguno.

Los famosos quince minutos de inmortalidad de Andy Warhol, que en muchos casos destrozaron el ego del artista en cuestión, pero que les solucionaron la vida.