FORO LA REGIÓN

"El perdón es, quizás, uno de los medicamentos más potentes de la felicidad"

El catedrático de Ciencias de la Conducta de la Universidad de Oviedo José Antonio Flórez Lozano ofrece hoy en el Foro La Región la conferencia "Felicidad, salud y longevidad: secretos para vivir más y mejor".La cita será a las 20,30 horas en la sala de conferencias de la sede Afundación.

José Antonio Flórez Lozano
José Antonio Flórez Lozano
"El perdón es, quizás, uno de los medicamentos más potentes de la felicidad"

El experto explica que la felicia se trata de un estado anímico subjetivo y personal que genera una respuesta fisiológica y psicológica que produce estados de bienestar. "Brota de pequeños detalles muy próximos a nosotros, pero absolutamente desconocidos y, tal vez, ignorados o despreciados. Es el medicamento ideal para conseguir la salud", puntualiza.

¿Cuáles son los ingredientes necesarios para alcanzar la feliciad?

Hay que huir de soluciones rápidas porque es un objetivo a conseguir a lo largo de nuestra vida. Es una disposición de toda la vida, desde el mismo momento del nacimiento. Es importante que la persona encuentre la felicidad en los seres más queridos. La felicidad no es tanto de uno mismo. De hecho, cuanta más felicidad eres capar de generar en los demás, más feliz te sientes tú. 

¿Y los adversarios?

El odio, la rabia, la envidia, los celos... Estamos maniatados por múltiples emociones tóxicas. Es necesario cuidar el lenguaje y llenarlo de palabras amables y positivas. Es muy importante intensificar algunos valores de la vida como, por ejemplo, el perdón, que probablemente sea uno de los medicamentos más potentes de la felicidad porque la persona es capaz de eliminar tensiones físicas y psíquicas, al mismo tiempo que potencia su autoestima.La felicidad es una actitud ante la vida. Un estilo de vida que nos permite recuperar el equilibrio con uno mismo, con los demás y la armonía con la naturaleza. 

¿Influyen las redes sociales?

Algunas personas dicen que tienen dos mil amigos en redes sociales pero, evidentemente, la amistad es algo absolutamente distinto. Nos tenemos que mirar mucho a los ojos. Existe lo que se llama "hambre de comunicación"; es decir, la comunicación directa y personalizada en la que hay un proceso de escucha. Cuando nos comunicamos agradablemente, se liberan las endorfinas en nuestro lóbulo frontal y hace que nos podamos sentir muy positivamente con una persona que llamamos "persona medicina", que es la que te deja un buen sabor de boca.

Sin embargo, hay personas que optan por fármacos para alcanzar ese estado de felicidad del que habla...

La felicidad no es vivir. Vivir lo hace cualquiera. Son funciones fisiológicas puramente. Saber hacerlo es lo que distingue. Hay personas que tratan de conseguir placeres de la vida, como una fiesta, tomarse una ducha o una copa. De hecho, se está disparando peligrosamente la automedicación y el consumo de ansiolíticos y antidepresivos para conseguir placeres efímeros.

Usted afirma que sobreviven más las personas felices que las infelices. ¿Por qué?

Las personas felices tratan de cuidarse más y valoran lo más importante que existe, que es la vida. Buscan alcanzar ese crecimiento personal en un esfuerzo continuado. Las personas infelices están más controladas por emociones tóxicas, tiene dificultades en el control emocional y son más vulnerables de cara a numerosas enfermedades, especialmente el cáncer. Cualquier pensamiento negativo es capaz de neutralizar la inmunidad de nuestro organismo durante diez o más horas.