SALUDABLE

Ejercicio físico, una clave para endulzar la diabetes

A excepción de las del cerebro y del tejido nervioso, la glucosa necesita la imprescindible ayuda de una hormona para penetrar en la célula

Ejercicio físico, una clave para endulzar la diabetes

Cuando comemos, nuestro cuerpo descompone los alimentos y aprovecha todos sus componentes. La glucosa o azúcar es nuestra gasolina, que el organismo pasará del intestino a la sangre e introducirá en cada una de nuestras billones de células. Esa gasolina es imprescindible para la vida.

A excepción de las del cerebro y del tejido nervioso, la glucosa necesita la imprescindible ayuda de una hormona para penetrar en la célula. Esta hormona, se llama insulina y se produce en el páncreas. 

Los trastornos derivados de la cantidad de glucosa e insulina presentes en nuestra sangre se agrupan en un término que a muchos produce terror. Se llama Diabetes Mellitus y, según algunas fuentes, afectará a 370 millones de personas en el mundo en 2030.


Glucosa, insulina y equilibrio


La Diabetes tipo I sucede cuando nuestro cuerpo carece de insulina. La Diabetes tipo II cuando produce poca cantidad, la célula presenta resistencia a su entrada o aumenta el nivel de glucosa. También existen la Diabetes gestacional -durante el embarazo- y una amplia, aunque poco frecuente, gama relacionada con trastornos del páncreas, endocrinos, infecciones, mecanismos inmunes, químicos etc... 

Hoy es una enfermedad incurable, pero no mortal si el paciente cumple sus obligaciones y mantiene el equilibrio del azúcar en sangre. Menos de 55 o más de 250 miligramos por decilitro desencadenan procesos muy peligrosos para la salud. 


Mejor ejercicio que deporte


Los tenistas Arthur Ashe y Billie Jean King, boxeadores como Joe Frazier o Sugar Ray Robinson, el futbolista del Real Madrid, Nacho. Ellos fueron o son diabéticos. El deporte no es incompatible con la enfermedad, si bien el deporte de competición o máximo rendimiento sí es incompatible con la salud.

El ejercicio físico, la alimentación, la supervisión médica y los cuidados diarios son los mandamientos de todo diabético. Ejercicio físico -como nos gusta escribir- individualizado, programado y supervisado por un profesional. Siempre acorde a las sensaciones y los niveles de glucosa del cliente. La ciencia respalda sus múltiples beneficios como medicina.