UVAS

No son marcianas, sino murcianas

España es la mayor productora de uvas sin pepitas de Europa y la segunda de uvas de mesa, después de Italia. Envasadas en frascos, en latas o al natural, las uvas despepitadas van ganando terreno a las tradicionales

No son marcianas, sino murcianas

A punto de comer las doce uvas con las que damos la bienvenida al año nuevo que entra, en las casas comienza la discusión. ¿Qué uvas compramos? ¿Las que no tienen semilla? ¿De donde vienen?

Las uvas sin semilla es un “invento” americano, que comenzó a realizarse en California a finales del siglo pasado. No se trata de una variedad transgénica, sino una selección genética, como en el pasado se había hecho con las naranjas y las mandarinas sin pepitas, que se ha ido mejorando a lo largo de los últimos años. En España se cultivan en Murcia y Alicante, como la mayoría de las uvas de mesa que se consumen en las cenas de Nochevieja, algunas de las cuales cuentan con sello de denominación de origen, como las uvas de Vinalopó (Alicante), características por su sabor dulce y su piel fina, conseguida gracias al embolsado de los racimos antes de su maduración.

España es la mayor productora de uvas sin pepitas de Europa y la segunda de uvas de mesa, después de Italia. Envasadas en frascos, en latas o al natural, las uvas despepitadas van ganando terreno a las tradicionales. El miedo a los atragantamientos, tan habituales por la velocidad a la que hay que ingerirlas mientras suenan las campanadas fue su principal valedor.