ENTREVISTA

Xavier Bermúdez: cine de personajes

Ourense acaba de reconocer a uno de sus mejores cineastas un director que cuenta historias a traves de los personajes de sus películas.

Xavier Bermúdez.
Xavier Bermúdez.
Xavier Bermúdez: cine de personajes

Le gusta el cine ya de mucho antes de estar metido en sus oficios. Xavier Bermúdez (Ourense, 1951) lleva tras de sí una sólida carrera como director, guionista y productor. No es una filmografía extensa, pero sí relevante de un estilo muy personal, muy centrado en las historias y sus personajes, ajeno a géneros y sobre todo, ajeno a las tendencias que marca el cine comercial. Acaba de ser galardonado con el premio Calpurnia de Honor en el OUFF, un tributo que le reconoce como profeta y pionero en su propia tierra.

1. ¿Qué le llevó a ser cineasta, en un tiempo en el que en Ourense no había más precedentes que el de Antonio Román?

Es un poco difícil de entender echando la vista atrás. Pero me dio por ahí. Yo iba mucho al cine, aquí en Ourense, también al cine club, y un día descubrí a Buñuel, a través de una entrevista y un reportaje que salían en La Región. Me llamó mucho la atención cómo se explicaba y fui a ver su película, que era Tristana. Y salí de ella deslumbrado y decidido a que yo también tenía que dedicarme a eso. A partir de ahí empecé a ver las películas de otra manera y a interesarme por el cine profesionalmente.

2. Y a partir de ahí, ¿cómo fueron los comienzos?

Nos juntamos unos cuantos amigos, empezamos haciendo cortos en súper 8, a veces dirigía uno, otras otro, y después ya fui guionista y ayudante de dirección en algunos cortos en formato profesional y en 1980 hice el primero mío en 16 milímetros, “La hija del anarquista”, y diez años después hice el segundo en 35 milímetros que fue “Canción de cuna”.

3. ¿Daba para vivir?

Yo de lo que vivía era de otros trabajos relacionados con el mundo de la radio y la prensa. Colaboraba en Radio 3 y hacía alguna colaboración escrita en el suplemento de El Mundo, fui redactor jefe en La Tarde, de Madrid.

4. ¿Cuándo tomó la decisión de vivir del cine?

En realidad esa era una decisión que había tomado hacía mucho tiempo, pero no se daban las circunstancias. Era muy difícil entonces encontrar financiación para la obra de un nuevo realizados. No digo que ahora resulte fácil, pero está más al alcance que en aquellos momentos. De hecho, hasta que no conseguí sacar adelante el primer largometraje, no se abrieron puertas. Y de hecho, incluso después todavía tuve que seguir combinando con otros trabajos.

5. Tuvo que salir de Galicia para dedicarse a esto. Entonces ¿había cine gallego o todavía no?

Cuando yo empecé, había cine gallego, sí, pero sin películas. Era más el trabajo de un grupo de entusiastas, que realizaban cortos, pienso por ejemplo en Miguel Castelo, en Eloy Lozano. De hecho los primeros largometrajes llegaron mucho tiempo después. Yo entonces hacía cine pero fuera de Galicia. Viví treinta años en Madrid antes de volver a Galicia y crear nuestra productora, Xamalú Films.

6. Después de su primer largometraje, “Luz negra”, además de dirigir y escribir el guion siempre controló la producción de sus propias películas. ¿Qué le aporta ser productor?

Participar en la producción de tu propia película te da independencia, libertad y muchísimo dolor de cabeza, porque conlleva mucho trabajo administrativo. Es duro, tienes que establecerte unos límites presupuestarios.Pero  una vez que te encuentras  tienes dentro de esos límites que impone el dinero cuentas con toda la libertad e independencia para hacer lo que quieres hacer. Y eso, para mí es muy importante.

7. ¿Hay algún género en el que se sienta especialmente cómodo?

Decía hace poco en una entrevista en la radio Diego Galán, a propósito del libro que acaba de presentar sobre mí, (“Dos pes á cabeza, As películas de Xavier Bermúdez”) que no sabe si hago comedias con forma de drama o dramas con forma de comedia. Por ahí debe de andar la cosa. La verdad es que yo no me preocupo mucho por el género, me centro más en los personajes, en los sentimientos que me producen y por ahí es por donde me muevo.

8. ¿Elige actores y actrices gallegos siempre que puede? ¿Hay actrices y actores con los que les gusta trabajar más?  ¿ los impone usted o están condicionados por los personajes? ¿De qué depende?

Si la película está producida en Galicia, son siempre gallegos. Si no, intento combinar, pero siempre que puedo y los personales lo permiten, repetir con actrices y actores que conozco. No me obligo. Pero me gusta mucho trabajar con actrices como Nerea Barros, Marta Larralde, Pilar Pereira y actores como Manolo Cortés. La lista es larga y no quisiera extenderme, más que nada por no olvidarme de alguno. He repetido actrices y actores en varias películas y hubiera repetido de buen grado con Ernesto Chao, porque nos hicimos buenos amigos después de trabajar con él, pero lamentablemente no va a poder ser.

9. ¿Cómo ve el cine gallego actual? Si es que existe un cine gallego como tal, con personalidad y características propias.

En estos momentos no se podría decir que hay un cine gallego homogéneo, que tenga unas características específicas. Hay un trabajo muy heterogéneo en el que se mezclan muchas cosas, a veces el cine con el mundo audiovisual. Es difícil hablar de un cine específico. 

Yo creo que en Galicia, como en el resto de España y de Europa, podemos aplicar la clasificación Aki Kaurismäki, el director finlandés que vive en Portugal, quien afirma que hay tres tipos de películas, que son las películas comerciales de mierda, las películas de autor de mierda y las películas que hacen quienes tienen algo que contar y se lanzan a hacerlo. Estos tres tipos de películas se encuentran en todas las cinematografías, también en Galicia, y uno, claro, pretende estar en el tercer grupo.

 10. Acaba de recibir un premio en el festival de cine de Ourense, ¿Cómo ve el OUFF, como profesional del cine?

Yo creo que es muy importante que se haya conseguido salvar la continuidad del festival. La gente que ha tomado la dirección lo puede reconducir y el objetivo es que sea bueno con la ciudad. La implicación de la ciudad también es importante para el festival y para ella misma, por eso creo que ahí debe de  haber un criterio de unidad, independientemente de  las razones políticas de cada grupo.

¿Tiene algún proyecto entre manos, en estos momentos?

Sí. Estoy trabajando en una nueva película que es “Olvido y León”, en la que se retoma la historia de “León y Olvido”, pero quince años después, la primera película había sido estrenada en 2004. Y mi idea, además es llevar a cabo el rodaje aquí, en Ourense.