FÚTBOL SALA

El GRI Carballiño se lo cree y ya es líder de Tercera división

El equipo carballiñés se sitúa en el liderato de la Tercera División después de golear en el Paco Chao al Santa Isabel

La plantilla del GRI Carballiñio de fútbol sala en la cancha central del Paco Chao.
La plantilla del GRI Carballiñio de fútbol sala en la cancha central del Paco Chao.
El GRI Carballiño se lo cree y ya es líder de Tercera división

Cuando uno acecha el liderato de la Tercera División de fútbol sala y recibe la visita de uno de los implicados en el descenso, siempre hay un hueco para la relajación. El Gri Carballiño juró y perjuró que eso no pasaría y que su actitud iba a ser la de salir a ganar desde el minuto 1. No hizo falta esperar a verlo. El equipo de Edu García marcó en los primeros cinco minutos tres goles. Un vendaval de ocasiones y un despliegue de efectividad que noqueó al Santa Isabel (6-1 al final). El equipo foráneo no había ni salido del vestuario y ya iba perdiendo por dos goles. Cuando se quiso dar cuenta la ventaja aumentó a tres goles y en la primera parte la manita ya iluminaba el marcador de un Paco Chao que disfrutaba con el juego desplegado por los suyos. Los goles caían siempre del mismo lado.

La segunda parte, con el trabajo hecho por parte del GRI Carballiño, fue un intento de conseguir nuevos retos. Por ejemplo, no encajar. El gol visitante solamente sirvió para redondear un "set" que eleva al GRI Carballiño a lo alto de la clasificación de la liga sin réplica alguna. Porque sus números invitan al optimismo y sus resultados a pensar que son el mejor de la categoría.
Ante la "trampa" de jugar contra un equipo inferior respondieron con rotundidad y con una efectividad que les permitió no pasar sustos durante todo el partido.

El equipo de Eduardo García es el equipo que menos goles encaja de la liga. 

Otros tres puntos que quedan en el Paco Chao y la sensación de que el equipo camina con paso firme. Sin encajar y mirando a sus rivales con la competitividad que exige en cada momento. Un deber y una obligación para un equipo que ya es favorito.