ENTREVISTA

Jesús Rodríguez, el "rey León"

El palista valdeorrés subió a lo más alto del cajón en Portugal, título que sumó al Europeo que conquistó poco antes en Croacia

Jesús Rodríguez en un momento de una prueba.
Jesús Rodríguez en un momento de una prueba.
Jesús Rodríguez, el "rey León"

Cuando Jesús Rodríguez León no apaga fuegos conquista campeonatos de piragüismo. O puede que al revés. Igual cuando no se cuelga medallas es cuando ejerce de bombero, su profesión, en Ponferrada. Su dominio en Galicia es insultante, raya en el abuso. En Galicia y en Europa, que hasta allí extendió sus tentáculos el pasado mes de julio, cuando se colgó el oro en Croacia, en K-1 y al día siguiente con su cuñado en K-2. En Europa y más allá, toda vez que regresó de la localidad portuguesa de Vila de Prado con el título de campeón del mundo de maratón en la categoría máster para entre 35 y 39 años.

"La victoria en Portugal supuso la culminación de toda la temporada, este campeonato lo tenía marcado en rojo. Era de estas regatas que te marcan, llegaba muy fuerte a la competición", relata Jesús, casado con una expiragüista, con dos hijos, de seis y dos años.
Culminación de una temporada en la que aparecen además los triunfos en el Gallego de descenso de aguas bravas y el de España en modalidad patrullas (tres integrantes). Sólo faltó que el 2018 hubiera sido año olímpico, que todo se habría andado.

20180910173819105_result"Empecé en esto del piragüismo en el año 91. ¿Cómo? Como todos, con los amigos del barrio, ahí te arrastran. Unos siguen y otros no, yo seguí", detalla el valdeorrés, que ya había ganado el campeonato del mundo en otras dos ocasiones, en Hungría y en Bosnia. "¿Qué es el piragüismo para mí? Una forma de vida. Una forma de relacionarte, de conocer sitios, de ofrecerle a tus hijos una educación deportiva".
Para ganar en Portugal, Jesús Rodríguez, que compite por el Fluvial O Barco, necesitó superar 23 kilómetros, casi una hora y tres cuartos peleando. Debió completar un circuito de seis vueltas largas y una corta, con cinco porteos (bajarse de la piragua y cargar con ella corriendo por tierra una distancia de 150 metros). "Es una prueba muy bonita de ver pero muy dura para los participantes, muy tensa, fuimos a tirones", subraya. Apenas 16 segundos le separaron del segundo, "que no es nada", puntualiza.  

Desde luego que Jesús no compite por dinero. "Eso está claro, te dan una medalla y las gracias. Por cierto, la que gané ahora en Portugal es muy chula", recalca. Atrás quedan los tiempos de bonanza, en los que una victoria en Asón, en Cantabria, trajo consigo un premio de 2.500 euros. "Entonces había dinero, ahora lo normal es que no te den nada", remarca. 

"En Croacia (durante el campeonato de Europa) aproveché para disfrutar de unas vacaciones a raíz de la competición, es lo que hacemos, vincular una cosa y otra. Cuando no, cambiamos turnos o pedimos vacaciones. Ésta es nuestra vida", acaba.


Un hijo animando y una mujer mosqueada


La vida nunca es perfecta, siempre hay un pero. Aunque sea pequeño. "Sí, mi familia está muy orgullosa, mi hijo fue conmigo a la competición. Gritaba animándome que era un espectáculo. Mi mujer (maestra) quedó mosqueada porque no pudo venir", recuerda Jesús (O Barco, 20 septiembre 1979), que no encuentra ningún paralelismo entre ser bombero y piragüista.

La tiranía de Jesús Rodríguez en Galicia se traduce en haber ganado 16 años seguidos el Descenso del Sil, las mismas que el del Eume. "¿Abusón? Tengo que aprovechar ahora que aún soy joven", responde, guasón. "¿Cómo me motivo? Yendo regata a regata, ¿no?", finaliza este exfutbolero. "Ellos (los futbolistas) cuando pierden salen igual de fiesta. Eso no me gusta".