ESCOLAS DEPORTIVAS CELANOVA

El motor deportivo y social de Celanova forma a jóvenes contra viento y marea

Ofreciendo fútbol, patinaje, gimnasia y fútbol sala, la entidad trabaja con 250 chavales de la zona a pesar de la despoblación

Grupo de nivel medio de patinaje en las Escolas Deportivas de Celanova.
Grupo de nivel medio de patinaje en las Escolas Deportivas de Celanova.
El motor deportivo y social de Celanova forma a jóvenes contra viento y marea

Trabajar en el deporte y la formación mientras sirve como herramienta social en su área de influencia. Ese es el objetivo de las Escolas Deportivas de Celanova desde su puesta en marcha allá por el año 1990.

Desde ese momento, con momentos más o menos fáciles, la entidad sirve como punto de reunión de decenas de jóvenes. Unos 250 se dividen entre los diferentes grupos de fútbol, fútbol sala, patinaje y gimnasia, siempre entre las edades que van de prebenjamines a cadetes.

Siete equipos de fútbol, ocho de fútbol sala, todas las categorías en gimnasia y tres niveles diferentes en patinaje.

"Dentro de una población rural, la masa social es la que es. Y cada vez menos. Mantenerlo nos cuesta mucho porque los colegios cada vez tienen menos gente, los pueblos reducen sus habitantes y nosotros lo logramos abarcando un radio muy amplio, con gente que viene desde la Baixa Limia, Lobios o Cortegada.

El futuro en este punto es complicado porque no depende de nosotros. La idea siempre fue que a través del deporte los niños pudieran vivir experiencias al igual que los chicos de la ciudad, sin que penalizará ser del ámbito rural", resume Ángel Mociño, coordinador de las Escolas.

Los niños son la base y el motor, pero desde la entidad  también se organizan  actividades para adultos "como pilates y zumba, para abarcar todo el espectro de población", recuerda Mociño. Y eventos, organizando citas tan clásicas ya como la Nocturna de Celanova.

"Ahora estamos en un punto en el que sabemos que estamos en el techo. Y cuando estás ahí, sabes que toca bajar. Y siempre es complicado. No tenemos mucho margen. El éxito está en que en estos últimos años logramos mantener la estructura. ¿El futuro? Puede ir más ligado a deportes individuales, en los que no se necesite juntar a muchos niños para formar un equipo", afirma Mociño.

Toca reinventarse con "un grupo de trabajo muy comprometido y con un gran sentimiento de pertenencia". No se trata de cubrir el expediente. Toda la labor de realiza con un componente de familia. Y por eso pelearán contra las adversidades para seguir con su notable labor.