VÍA PÚBLICA

El Concello de Verín apura las obras de reforma de la avenida de Laza

La peligrosa intersección con la calle Rosalía de Castro contará con regulación semafórica

Este punto contará en breve con regulación electrónica que intentará evitar el caos de tránsito rodado
Este punto contará en breve con regulación electrónica que intentará evitar el caos de tránsito rodado
El Concello de Verín apura las obras de reforma de la avenida de Laza

El reciente caos circulatorio que las obras de acondicionamiento de la avenida de Laza en su intersección con la calle Rosalía de Castro, y el que no era tan reciente -ese cruce, por la proximidad de un concurrido supermercado siempre originó importantes problemas de tráfico- están llegando a su fin. El Concello de Verín continúa avanzando en la adecuación de dicha avenida y en el día de ayer se completaron los trabajos de pintado entre la conocida calle de acceso al cementerio municipal y la vía que comunica el centro con el hospital comarcal. 


Además, el propio regidor, Gerardo Seoane, confirmó que en ese tramo se establecerá una regulación semafórica que ordene el tránsito de vehículos y peatones en ese punto. Posteriormente, idéntica medida se tomará en el primero de los tramos de la calle, concretamente en la intersección entre Hermanos Fernández Álvarez y Travesía de Sousas, donde también se registran no pocos problemas de fluidez circulatoria, agravados en las horas punta coincidentes con la entrada y salida de los escolares del centro Amaro Refojo de la villa. 


Al mismo tiempo que se rediseña la intersección y se colocan los semáforos, tendrá lugar el pintado del carril bici que ya se puede contemplar en la Avenida de Laza. En estos momentos, la empresa adjudicataria está procediendo a la elevación de las distintas tapas del alcantarillado, que han quedado sumergidas después de la mejora del firme. 


El lavado de cara que ha sufrido esa vía ha modificado también la forma de estacionamiento. Ahora, desde Rosalía de Castro, los vehículos aparcan en línea y no en batería, como hasta entonces, lo que provocaba no pocos siniestros por alcance al intentar incorporarse a la avenida sin visibilidad alguna. 
También alguna que otra duda provocó el trazado de esa calle por su margen izquierdo, dirección al recinto hospitalario, al quedar el dibujo de las plazas de aparcamiento más próximos a los carriles de circulación y dejando un espacio entre el pintado y la acera que era ocupado irregularmente.