FEIRA DO VIÑO DE MONTERREI

¡Al mejor vino de la tierra del agua!

La Feira do Viño de Monterrei alcanza su décimo tercera edición este fin de semana, con la Alameda de la villa como epicentro de un evento que, tras ser inaugurado con Cástor Gago como pregonero, incorporó a cuatro nuevos cofrades

Aspecto que lucía el recinto poco después de la apertura oficial.
Aspecto que lucía el recinto poco después de la apertura oficial.
¡Al mejor vino de la tierra del agua!

Verín vuelve a vestir sus mejores galas durante este fin de semana previo a la celebración de sus fiestas patronales. Y lo hace combatiendo el tardío calor de este desigual estío con mucho vino y, en esta edición doce más una de su certamen vitivinícola, con un poco de agua. Será, precisamente ésta, una de las grandes novedades de una feria que este viernes arrancó de manera protocolaria pero también efectiva en la plaza de la Alameda de Verín. Allí se dieron cita casi todos, excepto el titular de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez, un fiel de la celebración que acabó excusando su presencia a lo largo de la jornada de ayer. Sí lo hizo, y no tarde, la conselleira de Medio Rural, Ánxeles Vázquez, recordando en su breve discurso la importancia de una denominación de origen que, aún siendo la más joven administrativamente hablando, es una de las históricas si a la época romana nos remontamos. Además, aludió la conselleira a algo por todos conocido, que el mejor de los vinos gallegos tintos es el de Crego y Monaguillo, una de las bodegas protagonistas del certamen -16 de las 26 inscritas-: "Un galardón que reflicte o traballo de quen aposta por un sector de calidade", aseveró. Vázquez concluyó celebrando el cuarto de siglo de la denominación que este fin de semana se viste de largo, "e que en pouco máis de 10 anos foi quen de case cuadriplicar a produción amparada por ela, pasando dos 8.000 aos 30.000 hectolitros". 

Lara Da Silva, como presidenta de la Denominación; Gerardo Seoane, alcalde y anfitrión, y el jefe de Extensión Agraria de Verín, exconselleiro de Agricultura y uno de los máximos defensores de la cultura del colaboracionismo vitivinícola de la comarca, Cástor Gago, completaron el elenco de intervinientes con el denominador común de la exaltación de los vinos de Monterrei. Llegaría después del acto protocolario el recorrido por todas y cada una de las casetas de las bodegas participantes, situadas este año a mayor distancia unas de otras y ocupando la totalidad de la circunvalación del espacio de ocio. La novedad más destacada de esta décimo tercera edición es la incorporación de otro de los líquidos definitorios del valle y su comarca, el agua, en la oferta de la feria. Por primera vez en sus trece años de recorrido, un puesto de aguas recién retiradas de los diferentes manantiales locales estará a disposición de aquellos que tengan que ponerse manos al volante en las próximas 48 horas. 

Como ya es tradicional, el paseíllo de autoridades desembocó en la iglesia de la Merced de la villa, epicentro del acto de imposición de las medallas de la Confraría de Viños de Monterrei. La ceremonia, presidida por la conselleira de Medio Rural, contó con la participación del presidente de la Deputación de Ourense, José Manuel Baltar; el verinense subdelegado del Gobierno, Emilio González Afonso, y la delegada territorial de la Xunta de Galicia para la provincia, Marisol Díaz, amén de otros representantes autonómicos y una amplia representación de alcaldes y ediles de los municipios de la contorna. La Confraría de Viños añadió a cuatro nuevos cofrades, uno de ellos a título póstumo. Xosé Carlos Caneiro (escritor verinense), Diego Lourenzo (teniente de alcalde) y Marco Rocha (periodista) abandonaron la Merced como integrantes de la Confraría. Mario Teixeira, viticultor de la denominación fallecido en mayo, fue el único que no pudo recogerlo. La familia del añorado father Ernesto Atanes, cofundador de Crego e Monaguillo, recibió este año la medalla de oro otorgada en la pasada edición.