POLÍTICA

El Parlamento tratará de la cantera Man da Moura

El BNG y el PSOE piden en la Cámara una nueva declaración ambiental

Zona de la cantera, ubicada en la parroquia de A Franqueirán.
Zona de la cantera, ubicada en la parroquia de A Franqueirán.
El Parlamento tratará de la cantera Man da Moura

La actividad de explotación minera de Man da Moura continúa provocando alerta en los municipios afectados: Ribadavia, Carballeda de Avia y Melón. Las formaciones políticas cuestionan su viabilidad y presentan sus dudas en el Parlamento, después de conocerse que la Xunta de Galicia prevé retomar el proyecto. Noa Presas, diputada gallega del Bloque Nacionalista, anunció que su grupo reclamará que se elabore una nueva declaración de impacto ambiental en el caso de que el gobierno decida continuar con el proyecto. Presas calificó como "obsoleto" el certificado emitido en 1997 e hizo referencia a las consecuencias que podría tener para el abastecimiento de agua de los concellos por los que pasa, además del valor patrimonial de los yacimientos históricos ubicados en estos terrenos.

Por su parte, el Partido Socialista recriminó al gobierno autonómico por "provocar a preocupación dos veciños" al negar la información de la caducidad inminente del contrato a los ciudadanos pero sí comunicárselo a la Asociación de Montes. Noela Blanco, diputada socialista, pidió explicaciones por esta actuación, rechazando las "excusas" que afirmó que aluden a un "suposto colapso administrativo" relacionado con una información básica para los vecinos y los concellos.


Un proyecto estancado


A finales de 2018 finaliza el período de concesión para la explotación minera y la empresa que lo adquirió, Marcelino Martínez S.L., apura los últimos meses de la misma para dar comienzo a la actividad. Los vecinos y los Concellos de los tres municipios afectados mostraron su rechazo a este proyecto, otorgado en el año 1997 y que, 21 años después, aún no se puso en marcha. En el caso de no conseguir un acuerdo con los propietarios de los terrenos, la empresa podría solicitar la expropiación, que ya le fue negada por la Xunta de Galicia en 1999 y en el recurso presentado en 2007. Si la actividad no comienza antes de diciembre, cuando finaliza la concesión, perderán el derecho de actuación. El propietario de la empresa, Marcelino Martínez, aseguró que esperará por el informe de daños previo, pero que "podría empezar hoy mismo".