El ahorro ourensano se acerca a 10.000 millones y el endeudamiento baja

Una ourensana realiza una operación en un cajero automático de la ciudad, ayer.
photo_camera Una ourensana realiza una operación en un cajero automático de la ciudad, ayer.
El volumen de depósitos en las entidades ourensanas sigue en récord, pese a que en el resto de Galicia se percibe un frenazo

Las finanzas ourensanas llevan caminos divergentes: la cifra de depósitos en las entidades financieras bate un nuevo récord, pero el crédito acentúa su tendencia a la baja. Así lo demuestran los últimos datos del Banco de España relativos al mes de septiembre de este año. El ahorro en los bancos alcanza los 9.903 millones de euros, subiendo desde junio 40 millones y los préstamos se quedan en 3.320 millones, 17 menos que el trimestre anterior.

Ourense, un caso único

La singularidad ourensana en materia de ahorro es tanto más llamativa cuanto que se escapa de la tendencia del resto de Galicia, claramente a la baja. Entre junio y septiembre el volumen de depósitos de A Coruña bajó desde 36.028 millones de junio a los 35.901 de septiembre (-127 millones). En Pontevedra, de 24.057 millones a 23.314 (-743) y Lugo, de 10.329 millones a 10.255 (-74).  

El banco sigue siendo el refugio preferido para los ahorradores, sea cual sea la situación económica porque los registros no paran de crecer. Alberto Vaquero, profesor en el departamento de Economía Aplicada de la Facultad de Empresariales y Turismo, cree que “sigue manifestándose cierta incertidumbre sobre la situación económica a corto y medio plazo”, a lo que se debe sumar el factor demográfico. Hay que tener en cuenta “que aumenta la edad de los inversores, por lo tanto que prefieren destinar una parte importante de sus ingresos al ahorro”. Son las llamadas “inversiones sin riesgo”, como sostiene Vaquero, sobre todo cuando ahora las entidades optan por “una mayor remuneración” del ahorro.

David Martínez, economista y asesor de empresas, cree que “las familias y las empresas apuestan por tener el dinero a la vista, en cuentas que no impidan la disposición inmediata, ante una necesidad, de los fondos monetarios de las familias y empresas”. Es decir, hay una apuesta “por la prudencia en la tesorería”.

La tendencia creciente en la cifra de dinero depositada en los bancos es constante y en los últimos diez años, pese a las consecuencias de la crisis financiera del 2008 y del covid en el 2020, el ahorro ha crecido desde los 7.392 millones a los 9.903, es decir, 2.511 millones más.

Alberto Vaquero apunta la tesis de que “Ourense es un claro ejemplo de provincia caracterizada por esta triada: población muy envejecida y poco propensa a contratar instrumentos financieros más volátiles; con cierta capacidad de ahorro al tener pagada en su mayoría la hipoteca; y con unos ingresos seguros al estar jubilados”.

Crédito

La situación contraria se ve en los préstamos, que mantienen su caída en Ourense, pero también bajan las cifras del resto de Galicia. En A Coruña los préstamos caen en 253 millones de euros en el trimestre, desde los 23.969 millones a 23.716. En Lugo de 3.668 a 3.620 millones (-48) y en Pontevedra, de 16.424 a 16.123 (301 millones menos). “Suben las garantías requeridas por las entidades financieras”, razona David Martínez, quien añade que las operaciones que en años anteriores eran más sencillas, “ahora requieren de un mayor grado de garantías requeridas a los solicitantes”, es más, “incluso para familias con amplio patrimonio o empresas con alta rentabilidad”. Es más, apunta también “el cambio de la cultura financiera en las nuevas generaciones”, ya que ha cambiado “el criterio de propiedad de los jóvenes, que no quieren ataduras físicas ni crediticias.” 

En Ourense se confirma una caída “en el nivel de emprendimiento y en reinversión empresarial, lo que conlleva la bajada de solicitud de créditos para reinversión o inversión empresarial”, razona Martínez. 

Por su parte, Alberto Vaquero también sostiene que “la población más joven no siempre tiene un trabajo seguro o bien remunerado, con mayores gastos y con una capacidad económica más limitada, que suele ser más propensa a las compras a crédito”.

Te puede interesar