SUCESO

Un fuego atrapa a un vecino y su madre de 90 años en el ascensor

El afectado señaló que "el humo iba en aumento y ella se puso muy nerviosa; volvimos a nacer"

Un fuego atrapa a un vecino y su madre de 90 años en el ascensor

Los vecinos del número 23 de avenida de Buenos Aires fueron ayer presa de la alarma por un cortocircuito en uno de los cuadros eléctricos, que se tradujo en una intensa humareda y la avería del ascensor, cuando dos personas lo utilizaban para bajar a la calle.

El suceso se produjo en el número 23 de esta calle céntrica de la ciudad, cuando José Luis G.B., vecino del 2ºF de este inmueble, entró en el ascensor acompañado de su madre de 90 años y de repente vio que se paraba el elevador. "Al principio pensé que se trataba simplemente de un corte de luz; ya me he quedado más veces y no pasa nada, pero el caso es que me empecé a preocupar al cabo de unos minutos porque empezó a oler a quemado", explicó el vecino afectado. 

Previamente había hecho sonar el timbre de alarma y cuando sintió a otros vecinos en el exterior del ascensor les indicó que llamaran al 112 "porque el olor a quemado iba aumentando", señaló. Añadió que "el humo empezó a subir a toda velocidad y llenó el ascensor, mi madre se puso muy nerviosa porque tiene 90 años y padece problemas de movilidad".

Apurado por la creciente humareda, introdujo las manos entre el quicio de la puerta corredera del elevador y consiguió hacer un hueco suficiente para pasar, primero él y después ayudar a su madre a hacer otro tanto. "Gracias a Dios, se paró en la misma planta y no entre dos pisos, porque si no,  no lo contamos", subrayó José Luis.

Cuando salieron tuvieron que tantear para encontrar la puerta del piso donde viven debido a lo espeso que era el humo ya en ese momento. A renglón seguido, ya una vez dentro del domicilio familiar, salieron a la terraza para respirar aire puro.

"Ahora tenemos picor de ojos y la garganta un poco irritada, así como dolor de cabeza, no sé si por el humo o por la tensión del momento; el caso es que volvimos a nacer", remataba ayer uno de los afectados por el incendio del cuadro eléctrico en la avenida de Buenos Aires, a la espera todavía -eran las tres de la tarde- de que pudieran subir los servicios médicos.

La humareda llenó el supermercado próximo

La intensa humareda producida por el fuego en el cuadro eléctrico  se tradujo en alarma entre los propios vecinos del inmueble, algunos de los cuales, según apuntaban testigos presenciales, salieron por el otro portal del edificio -que contaba con su correspondiente ascensor-, algunos con el temor de que un incendio fuera el culpable de tan intensa humareda.

En la calle se unieron a numerosos viandantes que preguntaban sobre lo sucedido, ante la presencia en el lugar de un coche de bomberos y varios agentes de la Policía Local -que cerró la calle Concordia por espacio de varios minutos al tráfico-.

También se vio afectado por el humo el supermercado situado bajo el edificio, lo que llevó a los clientes y trabajadores a tener que salir hasta que se restableció la normalidad.