CAMPAÑA SOLIDARIA - OURENSE

Edgar quiere oír el mundo

La Fundación Amigos de Galicia pone en marcha la campaña de recogida de tapones para este bebé ourensano de seis meses que necesita unos audífonos que su madre no puede costear. El objetivo está en 8.000 kilos

Edgar quiere oír el mundo

 

Edgar Vázquez es un bebé ourensano de seis meses que necesita unos audífonos. Su madre, Mónica Prada, no puede costear el tratamiento que su pequeño necesita. Cuando nació,  le diagnosticaron"hipoacusia congénita bilateral moderada severa", asociado a una malformación coclear que no le permite oír bien. Mónica conocía bien la enfermedad, ya que su hijo mayor, de seis años, pasó por lo mismo. La Fundación Amigos de Galicia presentó ayer la campaña de recogida de tapones solidarios para que Edgar pueda oír igual de bien que su hermano, que gracias al tratamiento adecuado, ha ganado mucha calidad de vida.

"Tendría que asumir un coste de unos 3.000 euros que no puedo pagar", explica la madre, Mónica Prada, animando a la ciudadanía a recopilar tapones para ayudar a su bebé. "El mayor ahora escucha de maravilla", explica.

La parte no subvencionada por la Seguridad Social supone un total de 8.250,62 kilos de tapones, que equivalen a 5.775.434 unidades. "Son muchos los que hacen falta, pero desde Amigos de Galicia esperamos una buena acogida por parte de los ourensanos", explica Noelia Romero, trabajadora social de la entidad.


¿Dónde ayudar?


Los puntos de recogida están disponibles desde ayer en la web de la fundación, que "animan" a colegios y locales a unirse a la causa de este pequeño. Además, necesitan voluntarios para seleccionar los tapones que la entidad almacena en una nave en San Cibrao. 


Casi 20.000 euros en proyectos solidarios


La Fundación Amigos de Galicia ha realizado numerosas campañas de tapones solidarios para ayudar a niños como Edgar. En 2017, financiaron tratamientos por valor de 17.485 euros.

El caso particular de Edgar no es nuevo en la fundación, que hace años costeó el pago de dos audífonos para un niño de Poio y otro de O Grove. Hay más de doscientos puntos de recogida de tapones por todo Galicia, una iniciativa que en los últimos años ha movido a la ciudadanía y con la que esperan seguir aportando su grano de arena. El pequeño Alistair, de Taboadela, es uno de los casos más conocidos. El niño de 12 años pudo someterse a tratamientos de fisioterapia y logopedia gracias a la recogida de tapones. "Si conocéis algún caso de niños gallegos que se encuentren en  situaciónes similares, os pedimos que os pongáis en contacto con nosotros", señala Noelia Romero.