EDUCACIÓN - DEMOGRAFÍA

Factura demográfica: 70 aulas y 13 colegios menos en 10 años en la provincia

La pérdida poblacional deja al rural ourensano con cada vez menos unidades docentes abiertas

Aula de la escuela de Taboadela, la que menos matriculados tiene.
Aula de la escuela de Taboadela, la que menos matriculados tiene.
Factura demográfica: 70 aulas y 13 colegios menos en 10 años en la provincia

La profunda crisis demográfica que vive la provincia de Ourense y todo el interior peninsular pasa factura, principalmente, en el sector educativo, con el goteo constante de cierre de aulas y centros escolares. El próximo curso empezará con un total de 22 concellos sin ningún tipo de colegio, tras la pérdida de la escuela infantil que había en Solbeira (Paderne de Allariz), la única que quedaba en ese municipio.

Lo más dramático no es, en este caso, el cierre de aulas –70 durante la última década–, sino el número de colegios que han echado el candado en ese mismo lapso de tiempo, afectando en mayor medida a todo el denominado "desierto demográfico" ourensano, situado en torno al Macizo Central, donde más zonas se han quedado sin ningún tipo de escuela.


El duro estallido de la crisis


Echando la vista diez años atrás, la provincia ha perdido desde el estallido de la crisis económica un total de 13 centros educativos, que la Consellería de Educación obligó a cerrar por la escasez de alumnado.

El curso 2008/2009, en plena recesión, fue el más negro para los centros de enseñanza de la provincia. Ese año echaban el cierre la escuela infantil de Vilar de Santos, dejando a este concello huérfano de colegios; la escuela unitaria de Beade, y los colegios de Chandrexa de Queixa, Lobeira y San Xoán de Río, estos tres últimos, con muy pocos nacimientos cada año.

En el caso de Chandrexa, el alcalde se había propuesta revertir en un plazo de tres años el cierre, algo que, a la postre, se evidenció como imposible.

El goteo incesante de cierres no se quedó ahí. En 2012, era la escuela infantil de Larouco la que decía adiós, así como el colegio de Gomesende, sumando estos dos concellos a la pujante lista de municipios sin colegio. Ese mismo curso, también se producía la despedida de la escuela de Éntoma (O Barco) y Dacón (Maside).

Y la historia de cierres continuó. En el curso 2014/2015, la víctima de la profunda despoblación del rural fue, de nuevo, un concello del denominado "desierto demográfico" del oriente provincial. Era el colegio de Montederramo que, tras quedarse con tres alumnos, se vio abocado a cerrar las puertas y enviar a su escaso alumnado al centro de Castro Caldelas.


Goteo de cierres


No hubo que esperar mucho para ver más cierres. Al curso siguiente, la víctima era el CEIP Nosa Señora do Carme de Calvos de Randín que, en su caso, sí cumplía la ratio mínima de alumnos –tenía siete, el límite son cinco–, aunque tras consensuar con los padres se decidió su traslado a Os Blancos.

A partir de ahí, se sucedieron las últimas dos víctimas , Xunqueira de Espadanedo y Paderne, para sumar una listado total de 22 concellos sin ningún centro docente abierto a las puertas del nuevo curso escolar.


Cierre de aulas


Desde 2013, el balance ha sido bastante negativo, coincidiendo con la aceleración de la pérdida poblacional en la provincia. Así, en los últimos cinco años se han perdido 20 aulas de Infantil y Primaria y, según cálculos sindicales, esto ha conllevado la reducción de 16 puestos de trabajo de docentes.

Hay casos bastante llamativos, o más bien "desoladores", como califican desde CC.OO Ensino, como el del CEIP Manuel Respino de A Rúa, que en el periodo 2010-2018 ha visto cómo se quedaba sin el 30% de sus clases.

El peor curso de la última década fue el 2012/2013, con la reducción de más de 37 aulas en los colegios de la provincia. Al año siguiente, tras esa profunda remodelación acometida por Educación, no se redujo ningún aula, mientras que en 2014/2015 volvieron a desaparecer otras nueve unidades.


695 aulas


En el curso 2015/2016, se perdieron seis unidades docentes más, y el 2016/2017 se restaron otras ocho. Sin embargo, hubo una recuperación el curso pasado, con un saldo positivo por primera vez en la última década, incrementándose en dos unidades el número de aulas totales.

Ahora, con la llegada del nuevo curso, se ha vuelto a constatar un descenso de cinco aulas, lo que dejará un total de 695 repartidas a lo largo de 70 concellos de la provincia.